¡Y la luz se hizo!

Con el criminal apagón que produjo la tecnología y el accionar imperialista yanqui al Guri, el país colapsó, pero el pueblo reaccionó con madurez y conciencia patriótica.

Trincheras de Ideas

Humberto Gómez García

LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA LE INFRINGIÓ UNA SERIA DERROTA AL IMPERIO YANQUI Y A DONALD TRUMP

Los alcances de la derrota política infringida por la Revolución Bolivariana, el Presidente Nicolás Maduro, el liderazgo revolucionario y el pueblo venezolano todo, al gobierno fascista norteamericano que encabeza Donald Trump, hay que analizarla con cabeza fría, sin apasionamientos; medir con precisa exactitud, con una aguda dialéctica que abarque los efectos probablemente demoledores del boomerang en el que se convirtió la victoria revolucionaria venezolana y que pronto descabezará a más de un funcionario inepto del gobierno gringo y de algunos políticos bates quebrados.

Con el criminal y artero ataque terrorista cibernético al cerebro electrónico de la planta generadora de la luz a nivel nacional del Gurí, en el estado Bolívar, al Sur de Venezuela, y del corazón del sistema eléctrico venezolano ubicado en Caracas, buscaron caotizar el país, desmoralizar al pueblo, aplastar psicológicamente a los 35 millones de pobladores que componen y conforman la sociedad venezolana, buscando derrumbar toda la vida de una nación en pocos días de oscuridad total para, en un siguiente paso, en sus objetivos estratégicos, producir bombardeos incesantes como ocurrió en la Libia del coronel Gadaffi y una masiva invasión militar cuando menos con 50 mil efectivos yanquis/colombo/brasileños/guyaneses/argentinos/Otan. Intentar apoderarse del país por la fuerza, para ello buscar producir un inenarrable genocidio para (pero no saben con la resistencia que se van a encontrar), después buscar apoderarse por la fuerza de sus incuantificables riquezas, el objetivo último de esta larga y pesada conspiración yanqui que ya se extiende por 20 años y que, en su punto más alto, cobró la vida del más importante líder y revolucionario, el Comandante Eterno Hugo Chávez, produjo un golpe de Estado (abril 2002), un frustrado atentado (agosto 2018).

Hacer una cronología de las políticas subversivas impulsadas por los gobiernos norteamericanos en estos últimos 20 años nos llevaría una extensión considerable, y esa no es la idea sino revelar las magnitudes de los golpes que al imperio y sus lacayos le ha asestado Venezuela, su gobierno revolucionario por parte de Chávez y Maduro y lo significativo de las derrotas que han sufrido los imperialistas, sus lacayos, las oligarquías venezolana y latinoamericanas, sobre todo el revertir el ataque eléctrico nacionalmente en menos de 48 horas.

EL GOBIERNO DE DONALD TRUMP ES UN GOBIERNO DÉBIL
En sus delirios de grandeza, complejo de superioridad, el presidente norteamericano creyó llegado el momento de acabar con el «caso Venezuela» y lanzó el ciber ataque para dejar al país sin luz y, por extensión, sin agua. Así es la oligarquía yanqui, cree las idioteces mágicas que inventa, no sólo los super heroes, es que él se cree un super todo poderoso. Aquí -Trump no lo sabe- tenemos montañas de kriptonita para bombardearlo.

De los últimos 4 gobiernos norteamericanos con los que, como país, nos ha tocado contemporanizar, George Bush, padre; George Bush, hijo; Barak Obama y ahora Donald Trump; cada uno ha sido lacayo de los órganos de inteligencia como la CIA, el Pentágono, el Comando Sur y el Complejo Militar/Industrial, las poderosas transnacionales petroleras y mineras y los partidos Demócratas y Republicano. Allí es donde radica el verdadero poder político que se le impone a los presidentes. Ahora salvo el caso de presidente Kennedy, todos los demás han sido gobernantes mediocres hasta llegar al actual, que rebasa la mediocridad, la ignorancia política y la composición del gobierno es de esclavistas modernos, de asesinos remozados y en función de gobierno, políticamente ignorantes, que violan sin cortapisas la legalidad internacional, si alguna duda allí está el ridículo, el risible reconocimiento a un mamarracho como Juan Guaidó a quien le impusieron la orden para que se autoproclamara presidente de Venezuela sin haber sido elegido por nadie, ¿qué es eso para un imperio que se limpia el rabo con la legalidad internacional, la de nuestros países y la suya propia?

Trump hereda el Decreto, lleno de infamia e injusticia, emitido por el Tío Tom Obama, donde declara a Venezuela como una amenaza a la seguridad de los Estados Unidos. Desde el punto de vista del derecho esa cínica declaración contra un país pacífico no tiene asidero, salvo la fuerza bruta de una nación poderosa que se autoasume como la fiscal y la policía del mundo. Quizás el imperio le teme a Venezuela y a su pueblo porque son un ejemplo de dignidad, decoro, nobleza, valentía, pero no porque seamos un peligro militar como lo es Corea del Norte. Pero si se atreven a venir, aquí quedarán sus miles de soldados muertos.

Pero más allá de toda su jaquetonería el gobierno de Trump es el más débil que sus precedentes, entre otras razones porque la oligarquía norteamericana está sufriendo un acelerado proceso de descomposición y los Estados Unidos están viviendo la crisis del capitalismo. Con Trump llegan al poder lo peor de lo peor y más extremista de los grupos ultra derechistas dominantes norteamericanos; lo más atrasado políticamente, los racistas, xenófobos, misógenos, criminales. Pero en corto tiempo las políticas de Trump han agudizado las contradicciones sociales, de clases, raciales, partidistas en el seno de la sociedad norteamericana, y la conflictividad social ya son inocultables pese al carácter represivo y autoritario del modelo político norteamericano y la censura de prensa. Hoy se habla abiertamente en el seno de la sociedad norteamericana o de hacerle en el Congreso un impeachment para sacarlo del poder, porque es un presidente extremadamente peligroso, sus políticas sólo han agudizado las contradicciones en todo el mundo o impedir que gane la reelección.

Pero hay otros componentes. El mundo es pluripolar no unipolar como han pretendido los gobernantes norteamericanos. Rusia superó la crisis que generó la caída de la URSS. Hoy el gigantesco país ha recuperado sus fortalezas militares, políticas económicas que heredara del antiguo gobierno socialista. Pero a ella se suma la República Popular China, otro super poder político, militar y económico. Están la India, Irán, Sudáfrica, Bielorrusia, Cuba, Venezuela y otras naciones que hacen evidente el pluripolarismo por el que tanto luchó el Comandante Chávez. Todas estas naciones son aliadas de Venezuela en uno u otro orden.

EL IMPERIALISMO NOS TIRÓ A MATAR SIN DISPARAR UN TIRO
El artero apagón dejó a los ciudadanos sin el lMetro y lo obligó a desplazarse a pie . Aquí podemos apreciar el alto volumen de personas caminando.

Trump y el imperialismo yanqui nos tiraron a matar, a destruir nuestro pueblo y nuestro país sin disparar un tiro, utilizando la ciencia, los avances tecnológicos y la cibernética, pero los vencimos, no pudieron y a las 72 horas Nicolás y el gobierno revolucionario, sus técnicos y científicos de Corpoelec habían comenzado a revertir aquel macro ataque. Venezuela derrotó tecnológica y políticamente al imperio norteamericano en esta oportunidad al detener el brutal ataque con toda su super ciencia, su super tecnología. El país está en calma, tranquilo, reponiéndose, superando el brutal y artero golpe, evaluando lo ocurrido e investigando todas las prueba que inculpan a la nación del norte y a sus lacayos criollos con Guai dog a la cabeza y su grupúsculo fascista.

¿Qué alcances tiene esta victoria venezolana no sólo para los pueblos de América sino para los propios Estados Unidos, incluido el gobierno de asesinos que encabeza Donald Trump?

En una de sus torpes comparecencias o declaraciones el presidente Trump dijo, refiriéndose a Venezuela, que tenía sobre la mesa todas las opciones políticas, económicas, incluidas la militar para sacar al presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro. Pero pese a sus intentos de darle un golpe de Estado, de la amenazas constantes de los jefes del Comando Sur y los descubiertos planes subversivos y el apoyo a los grupos fascistas y terroristas venezolanos; del apoyo, financiamiento y dotación de armamento a los grupos terroristas de primero (in)justicia, voluntad (im)popular, etc., que impulsaron las guarimbas de 2014 y 2017; del bloqueo económico y el cierre del acceso a créditos, la congelación de cuentas y depósitos del gobierno venezolano en el exterior; el robo de la empresa Citgo, la guerra del dólar (página dollar today), el robo de la moneda, el contrabando de alimentos, gasolina y bienes estratégicos. Todo forma parte del proceso de conspiración hasta el criminal atentado al Presidente Maduro con drones, explosivo C4, un personal terrorista instruido en Colombia, de allí vinieron los drones, el armamento y los explosivos, traído de los Estados Unidos.

LA LUZ SE HIZO. OTRA DERROTA A LOS ESTADOS UNIDOS
Por si fuera poco con el apagón que afectó las zonas residenciales y las zonas populares, pero curiosamente los terroristas se ensañaron con las zonas residenciales del Este de Caracas donde vive el oposicionismo burgués y pequeño burgués. Volaron la planta eléctrica y dejaron sin luz a todas las urbanizaciones del Municipio Baruta. Los vecinos, sin luz en sus casas y apartamentos, prepararon un marcha de agradecimiento a los bandoleros que los dejaron sin luz.

Pero Estados Unidos, su insensible y criminal dirigencia política no aprende, o aparenta no aprender de las derrotas que Venezuela le ha infringido, sobre todo con los gobiernos de Chávez y Maduro. Son muchas las derrotas políticas y militares todos estos años que se le han propinado. De cada golpe que nos dan, por grande y duro que sea, como éste último de la electricidad, salimos fortalecidos. No somos un pueblo ni una nación cualquiera, somos caribes, somos hijos de Guacaipuro, de Miranda, de Simón Bolívar, de Ezequiel Zamora, de Gustavo Machado, Argimiro Gabaldón, de Hugo Chávez. Una tradición de lucha, heroísmo, de grandeza nos acompaña y engrandece como pueblo. Si los imperialistas yanquis lo ignoran o lo quieren ignorar, allá ellos. Nuestras espadas y nuestros fusiles, nuestro pueblo pusieron la cuota principal y el liderazgo para el derrumbe del imperio español hace ya 200 años. Si tenemos que enfrentarnos militarmente al Imperio norteamericano, lo haremos con el mismo valor que lo hizo el pueblo vietnamita dirigido por Ho Chi Ming, el pueblo coreano dirigido por Kim Il Sung, el pueblo nicaragüense dirigido por Augusto César Sandino. Todos vencieron a los agresores yanquis. Ojalá no tengamos que hacerlo porque amamos la paz, pero… aunque los yanquis y sus rábulas y eunucos no lo quieran, el pueblo venezolano hizo la luz. (16/03/19) (humbertocaracola@gmail.com) (@hgcaracola) (revistacaracola.com.ve) (Miembro de la Unión Nacional de Medios Alternativos y Comunitarios Impresos UNAMACI)

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