Noticia de Última Hora Opinión Trincheras de Ideas 

William Mantilla voló en una Alfombra Mágica a sembrar revoluciones en otras latitudes

Trincheras de Ideas

Humberto Gómez García

¿Quién que conoció al camarada  William Mantilla no se llevó la impresión de las múltiples facetas de su soberbia y recia personalidad?

William Mantilla era un revolucionario completo, un patriota que se dio por entero a la lucha por la redención de su pueblo y la libertad de Venezuela de opresores, tiranos y de explotadores. Era un antimperialista convencido y abrazó las ideas del socialismo científico por sólidas convicciones políticas.

Buena parte  de la trayectoria política arranca de su inserción en los movimientos sociales del Estado Miranda y Caracas. Milita en el Movimiento Popular  (MOPO, 1981),  junto a valiosos camaradas como Rodolfo Sanz, Miguel Benavides y otros luchadores, donde se destaca por su activismo social, su trabajo en el seno del pueblo, particularmente entre los damnificados por las lluvias que los gobiernos confinaban en El Helicoide y allí pasaban años porque no había –y nunca hubo en la Cuarta República– políticas de viviendas para el pueblo, para los pobres. Esa fue buena parte de su escuela en la lu

William Mantilla, siempre junto a su pueblo, fue un impulsor de la prensa alternativa y del prestigioso períódico ‘La Vega dice’, vocero de la populosa y combativa parroquia La Vega.

cha social.

 

William era un lector incansable, un devorador de libros, hombre de una gran cultura y sensibilidad, se conmovía particularmente por los niños y fue un defensor intransigente de sus derechos.  Se asumía como un marxista-leninista, leía a Marx, Engels y Lenin, pero también al Che y a Fidel. Defensor de la Revolución Cubana, la Revolución Sandinista, del pueblo de Vietnam y de las guerrillas salvadoreñas en armas, cultivó el sentido de la solidaridad internacionalista. Fue un gran amigo y defensor del Comandante Hugo Chávez.

Fue un incansable luchador por la unidad de la izquierda venezolana y promovió la alianza, primero, la fusión, después, del MOPO y el MPDIN. Pasó a formar parte de la Dirección Nacional del MPDIN junto a Rodolfo, Miguel y otros camaradas. Esa unión fortaleció enormemente la organización y el ingreso de nuevos cuadros y William descolló como dirigente de gran madurez política, destacándose en los debates, las discusiones e intervenciones, mostrando su alto nivel político. En el debate era vehemente, apasionado, defendía sus posiciones integralmente y reconocía cuando era derrotado en los debates.

William Mantilla era un gran orador y su palabra orientadora clarificaba a todos en el debate político.

El MPDIN tuvo una modesta participación en los hechos del 4 de Febrero de 1992. Su organización no nos era ajena, en el Bloque Popular de Izquierda (MPDIN, Bandera Roja, LS…), que integrábamos varias organizaciones, el tema se trataba con sumo interés. Particularmente a William le correspondió actuar en la zona de la parroquia La Vega por instrucciones organizativas, junto a un numeroso grupo de compañeros esperando las armas.

Vino el huracán Hugo Chávez por quién se realizaron múltiples jornadas por su liberación y la de los militares patriotas presos, y William estuvo siempre en primera línea. Apoyamos la candidatura presidencial del Comandante y una vez que se alcanzó el triunfo y comenzó, por así decirlo, el proyecto revolucionario bolivariano, nos unimos al mismo y Mantilla siempre iba a la vanguardia, con su ánimo alegre y jovial, su firmeza y humildad.

William era un curador de obras de arte, tenía una preparación técnica que pocos conocían. Me estuvo acosando para que le diera un cuadro al óleo de mi madre que con los años se había roto, me indicó lo que debía adquirir pero por una razón u otra lo fuimos postergando y al final no lo hizo.

Fue diputado por el Psuv, Viceministro y un militante fiel de la revolución. Fue una de los fundadores de la Coordinadora Popular de Caracas, organización social de gran fortaleza política y vanguardia de las luchas del pueblo caraqueño, que hoy lleva su nombre. Siempre se lo veía luchando por los derechos de los desposeídos, de los más débiles, y podría decirse que era un hombre feliz entre los humildes y defendiendo sus derechos.

Pero una enfermedad renal lo atacó con violencia y tuvo que hospitalizarse. Salió del trance pero quedó débil, hasta que partió cuando menos lo esperábamos todos los que fuimos sus amigos y camaradas. Y lo menos que podemos hacer es rendirle un tributo de amor y respeto al gran camarada que fue William Mantilla, su ejemplo de entereza y dignidad, su inextinguible vocación revolucionaria, su fidelidad al Comandante Chávez y al camarada presidente Nicolás Maduro. Era de esa clase de hombres que por sus principios y dignidad no se olvida nunca, porque dejó muchas enseñanzas y un ejemplo a seguir.

Hasta la victoria siempre querido camarada William Mantilla.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.