¡ÚLTIMA HORA! / Periódico yanqui New York Times: ¿Quién fue responsable del incendio de la ayuda humanitaria para Venezuela?

Dos enemigos de Venezuela, los senadores Narco Rubio y Díaz Balart, junto con el otros fascista, Trujillo y otros funcionarios de rango en el gobierno o el Estado norteamericano, estaban abocados a la agresión a Venezuela a la que se prestó gustoso el gobierno fascista de Colombia, dirigiendo las operaciones. Estrategas mediocres, chimbos como dice el argot popular, lo más que pudieron fue ordenar que sus delincuentes mercenarios incendiaran los camiones que a juro querían entrar al país. Sus rostros aparentan optimismo, pero después de los muchos errores cometidos y la derrota que les causara el pueblo venezolano, cambiaría por rostros de frustración y amargura.
La cara de la derrota, tres presidentes: Colombia, Paraguay,  el parquinsoniano presidente chileno Piñera, el traidor Almugre y el vende patria y marioneta de Guai dog, con caras largas, rostros más que de preocupación, de frustración por la terrible derrota sufrida. 5 caras de 5 traidores terriblemente derrotados por un pueblo.

Nicholas Casey, Christoph Koettl, Déborah Acosta

Nota de Caracola.

Damos cabida al presente escrito del periódico norteamericano New York Times, por considerar que de alguna manera desmonta en algo el discurso del presidente norteamericano Donald Trump, del Narco Rubio, del parquinsoniano presidente chileno Piñera, del infame agente norteamericano Duque o el dictadorzuelo de Paraguay, del igualmente agente Almugre y toda la plana mayor del gobierno norteamericano. Sin embargo el reportaje contiene información falsa, mendaz con relación a lo que acontece en Venezuela, omite las causas verdaderas de la crisis, las agresiones norteamericanas contra nuestro pueblo y nuestro país, el bloqueo y la guerra económica, la guerra psicológica, los brutales ataques mediáticos y las políticas de propalar mentiras e infamias. Esconde, oculta o ignora el New York Times que el fondo de toda esta agresiva política del racista presidente norteamericano es la intención de apoderarse nuevamente de las riquezas minerales y acuíferas venezolanas, comenzando por el petróleo. Así como nos despojaron de CITGO y los fondos del país depositados en bancos norteamericanos, y países imperialistas como Inglaterra vulgarmente nos roba 2500 millones de dólares en barras de oro, ya se preparan para el asalto a las riquezas venezolanas. 30 mil millones de dólares no han esquilmado, pero eso se queda corto con lo que aspiran o pretenden robarnos. Nada de eso dice el periódico yanqui. Nosotros si somos objetivos, por eso le damos cabida al texto en nuestras páginas,  por el milímetro de objetividad que ese periódico injerencista ha tenido.

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CÚCUTA, Colombia – Era una narrativa que cuajaba bien con las críticas por autoritarismo contra el gobierno venezolano: las fuerzas de
seguridad, bajo órdenes del presidente Nicolás Maduro, prendieron fuego a un convoy de ayuda humanitaria mientras millones de personas
en su país padecen enfermedades y hambruna.

El vicepresidente estadounidense, Mike Pence, escribió que el “tirano en Caracas bailó” mientras sus secuaces “quemaban comida y medicinas”.
El Departamento de Estado estadounidense publicó un video en el que se afirmaba que Maduro ordenó la quema de los camiones. La oposición
venezolana se refirió a las imágenes de la ayuda en llamas, reproducidas por medios y televisoras en toda América Latina, como evidencia de la crueldad de Maduro.

Pero hay un problema: parece que fue la misma oposición —y no los hombres de Maduro— quien accidentalmente prendió fuego al camión.

Grabaciones no publicadas y obtenidas por The New York Times, así como filmaciones que sí se difundieron —incluidas tomas compartidas por el gobierno colombiano, que ha culpado a Maduro del incendio—, permitieron hacer una reconstrucción de lo sucedido. Esta sugiere que un cóctel molotov lanzado por un manifestante en contra del gobierno es el causante más probable del incendio.

En algún momento, una bomba casera hecha con una botella fue lanzada a las fuerzas de seguridad que bloqueaban un puente que conecta a
Colombia y Venezuela para impedir que los camiones con la ayuda pudieran cruzar.

Pero el trapo usado para que estallara la mezcla del coctel se separó de la botella y, ya encendido, voló hacia el camión.

“La mentira tiene patas cortas”, dice un conocido dicho popular. El imperio trató por todos los medios de engañar al mundo diciendo que Maduro había mandado a quemar los camiones de supuesta ayuda “humanitaria”. La fotografía habla por sí sola y queda claro que la gandola la quemaron en territorio colombiano los mismos terroristas que atacaban a los miembros de la GNB que con celo cuidaban la frontera venezolano.
Así fue quedando lo que venía en los camiones incendiados, armas “caseras” para los terroristas en Venezuela: rollos de cables para explosivos, rollos de guayas de acero, miguelitos, botellas para fabricar bombas molotov, bazookas “caseras”, bidones con gasolina y muchos artefactos que todos conocimos utilizaron los terroristas en las guarimbas de 2014 y 2017.

Unos segundos después la grabación muestra a ese camión en llamas.

El mismo manifestante es visible en otro video, unos veinte minutos antes de lo sucedido, impactando otro camión con un coctel Molotov,
“sin que ese vehículo se quemara.

El gobierno venezolano fue ampliamente condenado después del incendio de la ayuda en febrero.

Más de tres millones de personas han huido de Venezuela por la crisis humanitaria  causada por los malos manejos económicos de Maduro y su
gobierno. Los opositores políticos que siguen en el país han sido reprimidos por las fuerzas de seguridad; varios fueron arrestados,
torturados o forzados a exiliarse. Muchos manifestantes han sido asesinados durante las protestas y muchos más han resultado heridos.

Varios de los críticos de Maduro lo acusan de haber ordenado la quema de los medicamentos en el enfrentamiento fronterizo a pesar de que
muchos venezolanos han muerto en los hospitales por la escasez de equipo y medicinas.

Sin embargo, la afirmación de que los camiones llevaban medicinas tampoco parece tener fundamento, según videos y entrevistas.

La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), principal proveedor de la ayuda que estaba en el puente para ser
cruzada desde Cúcuta, no tenía medicamentos listados entre los objetos que anunció como donación. Un funcionario de alto nivel que estaba en el puente ese día de febrero le dijo a The New York Times que el envío quemado contenía suministros como guantes y tapabocas, pero no medicamentos. Videos revisados por el Times muestran que algunas cajas tienen kits de cuidado e higiene, que, según lo que los estadounidenses identificaron en sus listas, tenían suministros como jabón y pasta dental.

Aun así, persiste la acusación de que Maduro quemó medicinas..

“Maduro ha mentido sobre la crisis humanitaria en Venezuela; contrata a criminales para quemar comida y medicamentos destinados para el
pueblo venezolano”, escribió John Bolton, asesor de seguridad nacional de Donald Trump, en un tuit publicado el 2 de marzo.

Después de ser contactados por el Times acerca de estas afirmaciones, funcionarios estadounidenses emitieron un comunicado más cauto sobre
cómo habría iniciado el incendio.

“Relatos de testigos presenciales indican que el fuego empezó cuando las fuerzas de Maduro bloquearon con violencia la entrada de la
asistencia humanitaria”, dice el comunicado. No especifica si esas fuerzas de Maduro iniciaron las llamas.

Funcionarios estadounidenses también hicieron notar que, sin importar las circunstancias, consideran responsable a Maduro porque bloqueó el paso de la ayuda humanitaria, castigando a los venezolanos necesitados.

“Maduro es responsable, por crear las condiciones de violencia”, indicó Garrett Marquis, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de
Estados Unidos. “Sus matones negaron la entrada de toneladas de alimentos y medicinas mientras miles de voluntarios valientes buscaban
resguardar y entregar la ayuda a familias venezolanas”.

El intento de ingresar la ayuda generó una confrontación que no se había visto en la frontera entre Colombia y Venezuela en años.

El 23 de febrero, la oposición venezolana planeaba atravesar un bloqueo militar impuesto por Maduro con la expectativa de que las
fuerzas de seguridad del gobierno rompieran con él en vez de ser señaladas por no dejar pasar una ayuda tan necesitada. Los opositores
argumentaron que entonces habría una cascada de deserciones militares que dejaría sin apoyo al gobierno.

En vez de eso, las fuerzas de seguridad de Maduro y pandillas vinculadas al gobierno atacaron a los manifestantes, que llegaron armados con piedras y bombas molotov. Uno de los camiones resultó quemado en el enfrentamiento, y eso encendió una amarga confrontación
sobre quién había sido responsable.

El gobierno de Maduro también ha hecho afirmaciones sin fundamentos, como la permanente insistencia de que no hay escasez de alimentos en
Venezuela.

Además, ha reclamado que el envío de la ayuda en realidad tenía suministros caducos o armas estadounidenses.

Pero una de las afirmaciones que sí sería confirmada por evidencia es la de que fueron los manifestantes quienes empezaron el incendio.

“Trataron de montar el falso positivo de que supuestamente el pueblo ”había quemado los vehículos de carga “que traían comida podrida”, dijo Maduro el 27 de febrero. Pero “fueron ellos mismos, los delincuentes que [Iván Duque] pagó”, aseguró ante una multitud, en referencia al presidente colombiano.

El día del incendio el gobierno de Colombia estuvo entre quienes promovieron la teoría de que Maduro era responsable de ordenar el
incendio. La vicepresidenta Marta Lucía Ramírez publicó una fotografía de lo que llamó “uno de los camiones incinerados por los colectivos
por orden de Maduro”.

Después de la destrucción del vehículo el gobierno colombiano envió capturas de la videovigilancia en el puente fronterizo a funcionarios
estadounidenses y periodistas colombianos, de acuerdo con oficiales y reporteros que los recibieron.

El video fue editado para que mostrara a círculos de gente alrededor de las fuerzas de seguridad venezolanas que lanzaban gas lacrimógeno,
que estallan al hacer impacto, hacia el convoy. Otras imágenes muestran al camión estallar en llamas con la implicación de que los
funcionarios venezolanos fueron responsables.

Pero a esas tomas distribuidas por el gobierno colombiano les falta un periodo de trece minutos antes de que iniciara el incendio. Los
oficiales de la oficina de Duque no publicaron el video completo después de varias solicitudes del Times.

Los manifestantes que lanzaron cocteles molotov desde el puente insistieron en que las fuerzas de Maduro y no sus bombas caseras
iniciaron el fuego.

Junior José Quevedo, de 23 años, dijo que había llegado a las siete de la mañana de ese sábado y que intentó convencer a los policías de que
dejaran pasar la ayuda. “Pero después llegó otro grupo armado, que eran colectivos”, en referencia a las pandillas aliadas al gobierno..

Adalberto Rondón, otro manifestante que lanzó bombas en el puente ese día, dijo que fue la Guardia Nacional Bolivariana la que empezó el incendio.

Su relato fue retomado ese día por funcionarios estadounidenses.

“Cada uno de los camiones incendiados por Maduro llevaba veinte toneladas de comida y medicinas”, escribió en Twitter el senador
republicano por Florida Marco Rubio, al repetir una afirmación de una televisora colombiana que estaba en el puente. “Esto es un crimen y si
la ley internacional significa algo entonces él debe pagar un alto precio por esto”.

Cuando el Times buscó a su oficina para conseguir declaraciones, un vocero de Rubio no hizo mención de responsabilidades por el incendio
del camión e indicó en un comunicado que “Maduro tiene la responsabilidad plena por la destrucción de la ayuda humanitaria”.

Juan Guaidó, el líder de la oposición, mantiene que la ayuda tenía medicinas y que también fue quemada por Maduro.

El patético rostro de la traidora diputada Gaby Arellano, difícilmente esconde que ella es una de las cabezas principales en el intento de invadir a Venezuela por fuerzas extranjeras tapadas con el show de la “ayuda humanitaria”. Todos la vimos y escuchamos, del lado colombiano, dando órdenes a las bandas terroristas para que atacaran al Ejército venezolano. Lágrimas de cocodrilo de una traidora a la patria, vendida a una potencia extranjera, pidiendo la invasión de los ejércitos gringos colombianos. Pagará sus crímenes.

Un portavoz de Guaidó, tras ser contactado por el Times el 7 de marzo sobre la información posiblemente contradictoria respecto del contenido del camión, dijo que “no tenía información precisa” y refirió las preguntas a la parlamentaria Gaby Arellano, encargada de la distribución de ayuda.

Arellano no pudo ser contactada esta semana, pero cuando fue entrevistada por el Times en el puente poco después del incendio del camión, el 23 de febrero, dijo que no llevaba medicamentos.

“Había tapabocas, jeringas, guantes, eso que usan en los quirófanos”, declaró entonces.

Arellano también dijo que las fuerzas de seguridad de Maduro habían quemado el envío y que sus fuerzas lanzaron latas de gas lacrimógeno que estallaron contra el vehículo.

“La bomba lacrimógena, sabes que hay una bomba cuando cae, echa candela”, indicó la parlamentaria. “Como eran cajas [en el camión] a lo que le cayó la primera, se prendió completo”.

Cuando el Times le preguntó si pensaba que había sido a propósito, comentó: “No tiene otra lógica, ¿no? Está el mundo, los medios estaban ahí en vivo. Hay videos para ver de todo”.

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