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¿Por qué se da el diálogo entre el gobierno revolucionario y la derecha fascista?

La delegación venezolana en los diálogos con la oposición. Roy Chardeston, Jorge y Delcy Rodríguez Gómez, conversando con el expresidente dominicano Leonel Fernández, promotor junto al expresidente Rodríguez Zapatero de los diálogos Gobierno/oposición.

Trincheras de Ideas

Humberto Gómez García 

Pudiera decirse que en cierto modo fuimos sorprendidos con el anuncio del reinicio del diálogo entre el gobierno revolucionario y la derecha fascista, iniciativa que vino del expresidente español Rodríguez Zapatero, quien retomó la retomó después que ésta había caído por culpa del desprecio y la arrogancia de esa derecha que, a regañadientes, se tuvo que sentar con un adversario que odia y desprecia.

No hubo quien no se preguntara: ¿por qué el expresidente Zapatero tomó la iniciativa de impulsar el diálogo en estos momentos?

El Presidente Nicolás Maduro no ha cesado en todo lo que va de año en mantener en alto la bandera del diálogo, de llamar en todos los tonos a los opositores a conversar. Esa es una estrategia para garantizar la paz, vital para el desarrollo en los diferentes frentes de la economía y hasta el presente no ha sido posible, la oligarburguesía simplemente no le interesa, pretende apropiarse de todo el poder y para ello, guiada y apoyada por los gobiernos norteamericanos (Bush, Obama, Trumpo) se lanza a la estrategia del golpe continuado, la permanente subversión combinando diferentes formas de luchas, legales e ilegales, pacíficas y violentas, aun cuando ha sido reiteradamente derrotada política y militarmente hablando.

¿Por qué, entonces, el expresidente español toma la iniciativa, quién lo insta, Maduro que está casado con la política del diálogo o es darle a la oposición golpista una tabla de salvación para sacarla de morir ahogada después del fracaso de los 4 meses de violencia y terrorismo y la descomunal derrota política que tuvieron el 30 de julio con las exitosas elecciones para elegir la Asamblea Nacional Constituyente. Se puede decir que aquellos más de 10 millones de votos del pueblo contra la violencia y en apoyo a la propuesta madurista de la ANC, redujeron, en primera instancia, prácticamente a la nada, a la derecha fascista. Por si fuera poco afloraron y se agudizaron las contradicciones antagónicas entre las diferentes facciones y grupos terroristas en la puja por alcanzar las gobernaciones, después de tragar grueso el trago de aceite de ricino de reconocer al poder electoral, el CNE que vituperaron, vejaron y agredieron hasta el cansancio, la atroz misoginia contra las 4 valientes mujeres que lo dirigen y en particular su presidenta la Doctora Tibisay Lucena.

Puede considerarse que esos sectores extremistas van al diálogo obligados por la derrota electoral del 30 de julio, pero también acosados como están por la ofensiva que lanza la Revolución Bolivariana contra ellos para que paguen los terribles daños (casi 200 asesinados, los daños a la naturaleza, la destrucción de bienes y veinte etcéteras) al país y al pueblo, que sean enjuiciados por crímenes de lesa humanidad. Las acusaciones de traición a la Patria prácticamente a todos los líderes de primero in(justicia), voluntad im(popular), la Malinche Machado y pare de contar, por pedir una agresión e invasión militar contra Venezuela, por rogarle al presidente norteamericano Donald Trum un bloqueo económico total y absoluto, agudizar la guerra económica, contra Venezuela y su pueblo. Ya se ve venir la acción contundente de la justicia, eso luce indetenible, presumo es cuestión de poco tiempo para que la ANC y la auténtica Fiscalía Nacional de la República que dirige el camarada Tareck William Saab, actúen.

Esa realidad de la evidente debilidad producto de las derrotas, la dispersión, división y práctica anulación de la extrema derecha la conoce bien el expresidente Zapatero, el también expresidente Leonel Fernández y el actual presidente dominicano Danilo Medina, de allí el apresuramiento, digamoslo así, por convencer a los soberbios dirigentes de la mud que el mundo se les viene encima y no lo creen.

Aquí vemos a Julio Borges en animada plática con el Canciller español Dastis, pidiéndole al régimen fascistoide de Rajoy que lo apoye aún más para derrocar al gobierno de Nicolás Maduro. Todavía no le habían ordenado ir a los diálogos con el Gobierno en República Dominicana.
Aquí vemos a Julio Borges arrecho porque no quería ir a los diálogos pero no le quedó más remedio.

Si la derecha maltrecha que asiste a los diálogos, encabezada por el golpista Julio Borges, que se bajó en la capital dominicana del avión que lo trajo de Europa donde acababa de terminar las conversaciones anti venezolanas, de entrega del país, con los presidentes y primeros ministros lacayos de España, Francia, Inglaterra. Él sabe que aquí en Venezuela lo van a enjuiciar cuando menos por traición a la Patria, y llega a presidir la delegación fantasmal derechista con un cuadro de peticiones donde la primera es que no lo enjuicien ni a él ni a sus compinches, se haga un                                                                                 borrón y cuenta nueva, se liberen a los “presos políticos” y ellos verán si colaboran con propuestas para salir de                                                                                       la crisis… que ellos mismos crearon.

Por supuesto que dialogar es mejor que confrontar, que ir a la guerra civil como ellos lo pretendieron durante 4 meses donde pusieron en evidencia lo que harían con el país si llegasen a alcanzar el poder político, la dictadura brutal, cruel y asesina que implementarían. Sus verdaderos amos, el gobierno norteamericano, sus bandas paramilitares integradas por criminales colombianos, le imponen la línea y los obligan, ayer al terrorismo para tratar de derrocar a Maduro, hoy a una cruzada mundial antivenezolana que implica desde bregar por el bloqueo económico hasta la posibilidad de una invasión militar. Ir a los diálogos con el gobierno, además de lo ya analizado, es una orientación de sus amos yanquis porque consideran que ese es otro frente político que no se debe abandonar, pero el programa mínimo es tratar de desmontar los logros alcanzados por el Gobierno, pedirle concesiones, incluso las más inadmisibles como ya señalamos, porque, además, la derecha no tiene un programa para el país que complemente las audaces políticas del gobierno revolucionario.

Los diálogos apenas comienzan, confiamos en la firmeza de los principios que lleva el gobierno en la boca de los hermanos Rodríguez Gómez y el veterano Roy Charderton, la delegación revolucionaria que defiende los intereses de la Patria. ¿Dará concesiones el gobierno a la extrema derecha golpista si cesan la violencia y la guerra? Habrá que ver. De algo si estoy seguro, nunca serán de principios. El daño o los daños que han hecho a Venezuela, a nuestro pueblo, no tiene perdón y no se deben perdonar, eso no se discute. (14/09/17) (revistacaracola@gmail.com) (@hgcaracola) (revistacaracola.com.ve)

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