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¿Quién fue verdaderamente Rómulo Betancourt?

Humberto Gómez García

Fragmentos de la Tesis de Doctorado

“Visión crítica de la lucha de clases del período 1935/1936/37 durante el gobierno de Eleazar López Contreras”,Capítulo II

Video de A un clic, por Larissa Costa

Especial para la Revista Caracola

Hablar de Rómulo Betancourt es referirse a uno de los más lóbregos y oscuros personajes de la historia contemporanea venezolana; es hablar de la perfidia, las canalladas políticas más insospechadas. Su espiral de la traición se extiende por la década del 30′ del siglo XX, cuando en Costa Rica militó en el Partido Comunista, cuando se asumió marxista y su personalidad comenzó a mutarse, a tranformarse de pequeño burgués radical a incipiente social demócrata seguidor de los postulados del peruano Haya de la Torre. Aquí presentamos fragmentos de la Tesis de Doctorado de Humberto Gómez García titulada: “Visión crítica de la lucha de clases del período 1935/1936/1937 durante el gobierno de Eleazar López Contreras”, donde el personaje Rómulo Betancourt es estudiado en la espiral de su traición política.

Incluimos en el presente trabajo el video que sobre Rómulo Betancourt realizara la analista Larissa Costa, en su Programa ‘A un clic’, que se trasmite por VTV semanalmente, trabajo audiovisual de indiscutible valor político e histórico.

El Grupo ARDI y el Plan de Barranquilla, Programa Político. 

Un hecho sin dudas importante dentro del proceso histórico venezolano lo constituye la formación en 1931 del movimiento de izquierda ARDI (el más lejano antecedente del partido Acción Democrática) por parte de un grupo de exiliados, estudiantes un alto porcentaje de ellos, de la insurgencia de 1928 contra Gómez, grupo encabezado por Rómulo Betancourt el cual elaborará el Plan de Barranquilla,

“… tesis interpretativa de la realidad venezolana, con un programa para encararla”. LEDEZMA , LEDEZMA, Pedro Felipe, Marxismo y Programas en la lucha antigomecista. 1926-1936, p. 71/72, Asociación de Profesores del Instituto Universitario Pedagógico de Caracas, Caracas, Venezuela, 1978.

Pudiera señalarse que la importancia del aquel grupo que radica en Colombia y que dirige Rómulo Betancourt, está, viendo la historia en su perspectiva, en que aquella agrupación no sólo será el génesis del Partido Acción Democrática que nace como tal en 1941 durante el gobierno progresista y democrático del general Isaías Medina Angarita, sino que a tan solo 4 años de haberse fundado su jefe y un pequeño grupo de dirigentes se complotan con militares golpistas y pentagonistas para derrocar al presidente Medina.

En su enjundioso estudio de la Historia de Venezuela que hace Juan Bautista Fuenmayor, al referirse al Grupo ARDI hará una significativa caracterización del mismo.

Los iniciadores del comunismo venezolano apresados por la policía del tirano Juan Vicente Gómez, de izquierda a derecha: Mariano Fortoul, Ángel J. Márquez y Manuel Simosa.

“El Grupo ARDI es importante, porque contiene ya el germen de lo que habrá ser ser mas tarde el partido ORVE, que Rómulo Betancourt y un grupo de intelectuales organizará en Venezuela, tan pronto como desaparezca la dictadura gomecista. ORVE es un antecedente del Partido Democrático Nacional (PDN), que Bentancourt creará en 1937, después de la derrota del movimiento revolucionario y la consiguiente disolución de los partidos de izquierda de 1936. El PDN, de existencia clandestina, se transformará en 1941 en el actual Partido Acción Democrática, cuya evolución ha sido jalonada por una serie de bandazos y retrocesos que arrancan de la izquierda y terminan en la derecha”. FUENMAYOR, Juan Bautista. Historia de la Venezuela política contemporánea, 1899 – 1969, Tomo II, p. 168, Talleres tipográficos de Miguel Ángel García e Hijos, junio de 1979.

De manera que el programa político de ARDI hay que contextualizarlo en lo que significó desde su redacción en 1931 el Programa conocido como Plan de Barranquilla, de fuerte raigambre socialdemócrata y pequeño burguesa que le inspira e influye a sus redactores, entre otros, el dirigente socialdemócrata peruano Víctor Raúl Haya de la Torre y su partido APRA, esa contextualización se ubica en la evolución política que va de la creación de ARDI en 1931 pasando por ORVE (1936), el Partido Democrático Nacional PDN (1937) que se transformará en AD en 1941, al golpe de Estado contra el presidente Medina al que contribuyó decididamente Betancourt y otros dirigentes de AD a organizar y ejecutar conjuntamente y en alianza política con Marcos Pérez Jiménez, Delgado Chalbaud y otros líderes militares petagonistas y del cual emergió, el marxista militante y dirigente del Partido Comunista de Costa Rica y el antimperialista de ayer que redactó El Plan de Barranquilla, nada más y nada menos que como presidente de la República. Él mismo se encargará de hacer los deslindes que necesita y producirá las rupturas con los socialistas y comunistas auténticos bastante antes de llegar al poder porque ya en su mente se planteaba la conveniencia de girar hacia la derecha para ganar apoyos entre sectores de la oligarquía norteamericana y el anticomunismo era una carta esencial para estos planes como quedó ampliamente demostrado durante su segundo gobierno de 1959 a 1963.

El análisis de aquel Programa –llamado astutamente por Betancourt ‘programa mínimo’, copiando las tesis de Lenin de la Revolución Rusa, ante las críticas demoledoras de un auténtico comunista, Miguel Otero Silva, aunque después presentará su “Programa máximo”–, nos lleva a hacer algunas aproximaciones del carácter clasista pequeño burgués que configuró aquel grupo en aquellas fases iniciales y que, 14 años después, en 1945 oscilaba entre asumirse como la clase media pero, desde el poder, en el trienio 1945/1948, su discurso demagogo lo acercaba al pueblo, pero sus ejecutorias no sólo beneficiaban los intereses de la oligarquía parasitaria sino los del imperialismo yanqui a quienes Betancourt se entregará en alma, vida y corazón, sobre todo a transnacionales norteamericanas como la Standart Oil Company –a la que hizo duras críticas en un famoso panfleto que se llamó: Con quién estamos y Contra quién estamos (1932)– que dirige el clan o dinastía Rockefeller que tanto incidirá en la política venezolana como, por ejemplo, impulsar en 1957 –cuando ya Pérez Jiménez no les era útil– en los Estados Unidos del Norte la creación del Pacto de New York luego bautizado como Pacto de Punto Fijo con Rómulo Betancourt, Rafael Caldera y Jóvito Villalba a la cabeza y que tanto daño le hizo a Venezuela desde 1958 a 1998, es decir, 40 largos años.

Rómulo Betancourt y Jóvito Villalba en 1936.

Ya, fallecido el dictador Gómez, bajo la presidencia del general Eleazar López Contreras, la actitud política de Betancourt dejará mucho que desear y contribuirá a las derrotas que sufrirá la izquierda en 1936 y 1937. Ante la historia está su actitud complaciente con la continuación en vigencia del Congreso gomecista y la famosa e infeliz frase de aceptar el Congreso Gomecista “con el pañuelo en la nariz”, cuando estaba planteada su disolución y la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente. El infame Congreso gomecista pronto legislaría contra el movimiento popular, contra el movimiento político y de izquierda y consagrará la persecución de las ideas socialistas y expulsará del país –paradoja– al propio Betancourt y a muchos dirigentes izquierdistas.

A estas influencias ideo políticas no escaparon los jóvenes venezolanos que son aventados al exilio tras los graves sucesos de 1928, muchos gravitarán en el ideario marxista/leninista por algunos años, Rómulo Betancourt entre estos, para luego no sólo deslindarse sino asumir, ya en funciones de la lucha política opositora o desde el poder, un anticomunismo rastrero y en evidente alianza o, mejor dicho, dentro de las coordenadas políticas y los intereses del imperialismo norteamericano que ayer postularon enfrentar.

Por eso estimamos que al estudiar el Plan de Barranquilla no sólo se debe tomar en cuenta la posición de clase media o pequeño burguesa de la mayoría de sus fundadores sino que las desmedidas ambiciones de poder del grupo, sobre todo de Rómulo Betancourt, que es el principal organizador e ideólogo, harán que aquel pseudo radicalismo programático socialista y antimperialista no haya sido para él sino un saludo a la bandera en las luchas políticas por un cambio social. Es interesante conocer la opinión de un comunista militante e historiador, Juan Bautista Fuenmayor sobre los integrantes del grupo ARDI.

“La inmensa mayoría del Grupo ARDI degeneró, andando el tiempo, en militantes activistas del anticomunismo más rabioso, pero que se habían iniciado prometiendo un socialismo “a la venezolana”, sin internacionalismo proletario, sin “cartabones preestablecidos”, sin citas de Lenin y Stalin; en una palabra, un socialismo nacional”. FUENMAYOR, Juan Bautista, Ob. Cit., Tomo II, p. 183.

El proceso de derechización del pensamiento político e ideológico de Rómulo Betancourt

El proceso de derechización del pensamiento político e ideológico de Rómulo Betancourt y su “salto de clase” no se produce de un golpe aunque sí termina en un golpe… de Estado en 1945, se refuerza en el trienio del gobierno adeco 1945/1948, se afina en su exilio donde se alía en cuerpo y alma al imperialismo norteamericano y sus transnacionales petroleras, profundiza su nexo de amistad con un influyente y prominente miembro del clan Rockefeller, Nelson Rockfeller, co propietario de la Estandar Oil Company, artífice del Pacto de New York que amarra a Betancourt, Rafael Caldera y Jóvito Villalba, después Pacto de Punto Fijo que tan negativamente incidió en la vida republicana venezolana durante 40 años.

La posición de clase de Betancourt giró en pocos años del más radical izquierdismo, asumiéndose como defensor de las clases trabajadoras y del proletariado, al derechismo más conspicuo y a la defensa abierta de las clases y grupos dominantes y la persecución criminal de socialistas y comunistas en un régimen abiertamente de corte fascista e inequívocamente pro imperialista.

Alguien que lo conoció muy bien y militaron juntos en el Partido Comunista de Costa Rica, Arnoldo Ferreto, hizo el año 1944 un análisis de la voltereta ideológica de un Betancourt que no fue el que se conoció durante su segundo gobierno donde se caracterizó como represor, perseguidor y asesino de comunistas y socialistas. “Aislar y segregar a los comunistas”. “Disparar primero y averiguar después”, fueron consignas y políticas medulares de su gobierno y de todos los que siguieron después del suyo hasta 1998. Señala Ferreto en su artículo: Una réplica al excompañero Rómulo Betancourt:

“La trayectoria seguida por Rómulo es genuinamente la seguida por todos los modernos traidores del movimiento revolucionario. Durante los años en que militó en nuestro Partido (Comunista) en Costa Rica, representó la tendencia más intransigente y la más sectaria. Las diatribas más fuertes lanzadas desde las columnas de “Trabajo” contra todos aquellos que no fueran nuestros camaradas, aunque tuvieran una actitud progresista frente a los importantes problemas nacionales, fueron escritas por él. Nadie como él fulminó contra toda posible colaboración con otros partidos o tendencias moderadas. Su lema era: ‘La revolución no se hace con cuenta-gotas’. El período de su militancia en nuestro partido fue aquel en que se insultó con los adjetivos más hirientes, desde las columnas de ‘Trabajo’, a Tirios y Troyanos. (…) En ese entonces Rómulo defendía el marxismo-leninismo y se llenaba la boca llamándose así mismo ‘bolchevique’”. OTERO SILVA, Miguel, cita hecha del trabajo de Arnoldo Ferreto, en su artículo polémico con RB, Hacia el final de una polémica, El Nacional, 30/03/1944. Cita hecha por Alejandro Gómez, Rómulo Betancourt y el Partido Comunista de Costa Rica: 1931 – 1935. p. 92, Fondo Editorial de Humanidades y Educación, Universidad Central de Venezuela, Caracas, 1985.

¿Por qué el viraje de Rómulo Betancourt después de su marxismo izquierdista de ARDI, su militancia en el Partido Comunista de Costa Rica, al golpismo de 1945 y a la  extrema derecha del gobierno de AD, anticomunismo que potenciará en su segundo gobierno de 1959/1963?

Este es un estudio e investigación de un importante tema histórico donde abordamos dicho estudio con las herramientas del materialismo histórico y dialéctico y la categoría de la lucha de clases, del estudio de las clases sociales y de la posición de clase de los actores políticos fundamentales de cada período histórico estudiado. Aceptamos la categoría marxista del papel de la personalidad en la historia, su influencia en el avance o el retroceso de los procesos sociales.

Pero lo hombres políticos no actúan solos, para sobresalir o llevar a cabo sus proyectos y luchar por sus ideas necesitan la organización y eso es precisamente lo que hizo Rómulo Betancourt, líder indiscutible de la clase media, que dio una voltereta histórica de la izquierda hacia la derecha y se convirtió, sobre todo en su segundo gobierno de 1959 a 1963, en la ficha fundamental del imperialismo norteamericano para consolidar la dominación imperial en Venezuela, la reserva petrolera más grande del mundo.

¿De dónde viene ese giro, cuáles fueron sus raíces?

En América Latina los procesos de insurgencia social y política, la participación de los pueblos se hizo sentir des de México hasta Argentina. Los primeros 40 años del siglo XX se caracterizaron de luchas extremadamente importantes por el poder político y el cambio social. No se había producido el triunfo de la revolución rusa en 1917 cuando en México ya las masas campesinas habían tomado el derrotero de la acción armada y produjeron la extraordinaria revolución mexicana. Ya las ideas socialistas habían comenzado a penetrar en la mayoría de los países latinoamericanos y caribeños desde el siglo XIX y en el XX el ideario marxista se fue consolidando en las tres primeras décadas, sobre todo después del triunfo socialista de 1917.

En Venezuela el marxismo tuvo una entrada tardía y altamente reprimida. Casi desde su nacimiento la dictadura de Juan Vicente Gómez, bajo la asesoría y organización de los aparatos de inteligencia de los servicias secretos de los Estados Unidos del Norte e Inglaterra, asumió la persecución de cualquier idea medianamente progresista. A partir del triunfo bolchevique en Rusia se afinó la persecución de las ideas socialistas en Venezuela, se introdujo un capítulo anticomunista, al ideario marxista en las constituciones gomecistas. El anticomunismo se constituyó en política de Estado.

Al lado de eso las clases dominantes de los países imperialistas crearon, a su vez, mecanismos ideológicos para contrarrestar la influencia marxista en aquella juventud rebelde que se enfrentaba al dictador Juan Vicente Gómez. Juan Bautista Fuenmayor se referirá a esos importantes hechos.

¿Cómo era el Betancourt que se hizo socialista?

Betancourt hablando en el Nuevo Circo de Caracas anunciando el nacimiento de ORVE. 1º de Marzo de 1936.

Fuenmayor define su perfil pequeño burgués, clase media.

“En Betancourt y algunos de sus más fieles seguidores de entonces, produjeron indudable fascinación las ideas marxistas que, por primera vez, le suministraba explicaciones profundas e inteligibles del desarrollo de la vida social. Hombre fogoso y apasionado, tomó con vehemencia en sus manos el nuevo ideario recién descubierto, y lo adoptó de buena fe pensando en el futuro. Pero su inmodificable contextura pequeñoburguesa e individualista, lo pusieron muy pronto en guardia frente a la disciplina comunista y frente a la interpretación ortodoxa de los textos clásicos del marxismo. Él quiso hacer su propia interpretación y paulatinamente, fue cayendo en las actitudes más críticas, sarcásticas y anticomunistas imaginables”.FUENMAYOR, Juan Bautista, Ob. cit., p. 196, Tomo II.

Betancourt se inserta en esa dinámica que concibió e implementó la burguesía imperial de impulsar el desarrollo de la creación de organizaciones y partidos que se asumieran ideológicamente marxistas, socialistas pero enfrentaran a la URSS y al comunismo. ¿Qué otra cosa si no eso fue el grupo ARDI que “evolucionó” hacia la socialdemocracia, y los partidos ORVE, PDN y AD, que no pocas veces tuvo el apoyo tras bastidores de esa burguesía? ¿Hasta dónde llegó el socialismo de AD? A la creación del MIR marxista-leninista que terminaría, después de una lucha heroica durante el período de la lucha armada de los años 60’ del siglo XX y después, Moisés Moleiro y otros dirigentes pacificados, como el “agente libre” de Américo Martín, que públicamente se asumieron como anti marxistas, se lo entregaron al MAS de Pompeyo Márquez y Teodoro Petkoff, que se lo tragó de un bocado y no quedó de esa agrupación socialista ni el recuerdo.

El Movimiento Organización Venezolana ORVE 

El 1º de marzo de 1936 en un acto de masas que se realiza en el Nuevo Circo de Caracas hace su aparición pública una organización de corte centrista que se llamó  Organización Venezolana ORVE. En efecto en el mitin donde se presentan diversos oradores habla Rómulo Betancourt en lo que se da como su primera aparición pública después del exilio de unos 7 años entre Costa Rica y Colombia. Será el 19 de marzo cuando la organización hace público su primer Manifiesto.

En la naciente organización se dan cita en su primera dirección, desde el punto de vista de su composición de clases sociales, sectores burgueses intelectuales representados en Alberto Adriani y Mariano Picón Salas, fundamentalmente y sectores de la clase media o pequeña burguesía representados en Rómulo Betancourt y el grupo de dirigentes que conformaron en Colombia el grupo ARDI que se integra en bloque a la naciente organización, que prontamente antagonizarán y 5 meses después se producirá un cisma que dejará en manos de Betancourt y de sus copartidarios de Barranquilla el control de la organización.

Pera el historiador Juan Bautista Fuenmayor (1979) ORVE vendría a ser la organización donde Rómulo Betancourt cristalizará sus ideas socialdemócratas.

“Los autores del Plan de Barranquilla habían contraído el compromiso, desde el exilio, de militar en un partido que fuese el instrumento para poner en práctica el ideario nacional-revolucionario concebido para aquel entonces, a imagen y semejanza del movimiento aprista que lideraba en Lima, Víctor Raúl Haya de la Torre”. FUENMAYOR, Juan Bautista, Historia de la Venezuela Política Contemporánea, 1899-1969, Tomo II, p. 279, Talleres de Miguel Ángel García e Hijos, Caracas, 1979.

El mismo historiador caracterizará la organización recién creada.

“Rómulo Betancourt, a su vez, creó la llamada Organización Venezolana (ORVE), que no pretendía ser un partido, sino “un movimiento que camina”. En ella recogió a diversos sectores intelectuales y profesionales del país, en que pululaban personajes reaccionarios y anticomunistas. Su lema era: “Orve no es fascista, mucho menos comunista”, que aparecía en un cabezal permanente del órgano periodístico del “movimiento que camina”. Tal función política envolvía una extraña contradicción, pues quien la efectuaba era uno de los miembros del clandestino Comité Organizador del Partido Comunista de Venezuela. De modo que el señor Betancourt era miembro clandestino de una organización comunista y, al mismo tiempo, miembro fundador de una organización anticomunista”. FUENMAYOR, Juan Bautista, 1928 – 1948 Veinte años de política, p. 144, Editorial Mediterráneo, Madrid, España, 1968.

En la primera etapa del Partido, la de su fundación, las ideas y las políticas predominantes tendrán el carácter de un nacionalismo conservador, ubicado en el centrismo político, de apoyo incluso al gobierno de Eleazar López Contreras, donde algunos de sus líderes ocuparán cargos prominentes. Las concepciones políticas y el pensamiento burgués de Alberto Adriani y de Mariano Picón Salas se dejarán sentir con fuerza en el primer Manifiesto de la naciente agrupación aun cuando el policlasismo y la lucha de clases dinamizará la actuación partidista, una enconada lucha interna por el control de la organización, el impulso de políticas paralelas por parte de la fracción pequeño burguesa que lidera Betancourt y que producirá un cisma al poco tiempo de fundada. Cabe destacar que la naciente organización, con la mayoría proveniente del Grupo ARDI fundado en Colombia, no “pelea” para nada que aparezca el programa anti feudal, antimperialista y desarrollo independiente del país, ni siquiera un programa reformista en la naciente organización.

Manuel Vicente Magallanes se refiere a ese proceso “mixto” de integración clasista de ORVE.

Los principales promotores de ORVE fueron el doctor Alberto Adriani y el escritor Mariano Picón Salas. A ellos se unen, principalmente, los jóvenes que regresan del exilio. El núcleo más activo es el de los firmantes del Plan de Barranquilla. Por eso las cosas se orientan hacia los fines programáticos en aquél concebidos y hay en la actuación de estos jóvenes un comportamiento que parece responder a una vieja palabra empeñada. MAGALLANES, Manuel Vicente, Los  partidos políticos en la evolución histórica venezolana, p. 255, Editorial Arte, Caracas, mayo 1977.

¿A cuál palabra empeñada se refiere Magallanes?

A lo dicho en Colombia por Betancourt cuando estaba echándole ‘paletadas de tierra’ a la fenecida ARDI medellinezca. ORVE es un tránsito, un momento para un objetivo cual es controlar totalmente la organización y sacar de ella el mayor beneficio en sus desmedidas ambiciones de poder político. Pronto lo sabrían Mariano Picón Salas y Alberto Adriani, honestos nacional burgueses, que su sueño político de una organización política antigomecista se les vaya de las manos por el accionar de las trapisondas y maniobras políticas y la aplanadora de los pequeños burgueses encabezados por Rómulo Betancourt y su grupo ex-Ardi que terminó literalmente expulsándolos. No será la única vez, meses después le tocará al más importante esfuerzo unitario de las izquierdas durante aquel decisivo año de 1936 bajo el gobierno neogomecista de López Contreras con el partido de las izquierdas, el Partido Democrático Nacional PDN, organización unitaria de un enorme esfuerzo colectivo que terminó en manos de Betancourt y su grupo, que desde la clandestinidad impuesta por López Contreras y las compañías petroleras norteamericanas, se transformará en Acción Democrática bajo el gobierno del Presidente Isaías Medina Angarita que lo legalizaría, gobernante que el propio Betancourt y su grupo aliado con el coronel Marcos Pérez Jiménez, derrocarán el nefasto 18 de octubre de 1945.

La lucha de clases dentro de ORVE     

Como señalamos, la lucha interna dentro del Movimiento se fue agudizando y llegó a un primer punto de explosión a raíz de la huelga de junio donde ORVE participa, como parte integrante del llamado Comité de Defensa Democrática donde están otras organizaciones, partidos, gremios y organizaciones sociales, fue desaprobada la participación de ORVE nada más y nada menos que por el propio Secretario General, Mariano Picón Salas, quién presentó su renuncia a la misma. Esa situación de la crisis interna la abordará Luis Troconis Guerrero.

“ORVE, de heterogénea militancia, dirección con soterradas pugnas ideológicas y sin tesis claras, fue vacilante e intelectualista en su primera etapa. Poco después, en medio de ardorosas luchas, se transformó en partido combatiente, con programa concreto, táctica definida y tono polémico”. TROCONIS GUERRERO, Luis, Ob. Cit., p. 165.

Alberto Adriano perderá la organización que fundara, ORVE, a manos de Rómulo Betancourt que con maniobras lo excluyó.

En lo que se considera la primera etapa de ORVE, la organización, que se plantea la lucha por las libertades democráticas tiene una complaciente actitud con el régimen de López Contreras, aunque no dejaba de ser crítico con las desviaciones derechistas del gobierno. Cabe señalar que uno de sus más conspicuos dirigentes, el Dr. Alberto Adriani, fue nombrado Ministro por el presidente López Contreras, Rómulo Betancourt, otro dirigente, era su secretario privado. Un ejemplo lo tenemos en el apoyo ofrecido a López Contreras después de la huelga de junio.

“No el apoyo que le ofrecen los epígonos del gomecismo para que se lance por el atajo tortuoso del absoluto, sino el otro, saturado de entrañables fervores republicanos y de una irrenunciable vocación democrática, que lo ayude a desembarazarse de las fuerzas de retroceso que conspiran a un tiempo contra él, contra la nación y contra los principios de la libertad y de justicia que dan aliento y fisonomía a nuestras instituciones”. ORVE Reafirma Posiciones, Semanario ORVE Nº 8, 22 de junio de 1936.

Habrá una segunda etapa en la vida de ORVE, aquella donde ya no están presentes figuras fundadores como Alberto Adriani y Mariano Picón Salas, derrotados por Rómulo Betancourt y su fracción Ardi. En esta nueva etapa la organización se asumirá abiertamente como partido y deja atrás la indefinición que lo caracterizó desde la fundación. En efecto el 11 de julio de 1936 se produce una asamblea donde se aprueba un nuevo programa político que hace hincapié en materia política, agraria, sindical, social, femenina y otras. El 1º de agosto se presenta la nueva directiva de la organización partidista, destacándose la designación de Rómulo Betancourt, que emerge como el nuevo líder, como Secretario General.

Es formado un Comité Central que quedó integrado por un nuevo liderazgo que se promueve después del cisma, entre estos están:

Juan Oropeza, de Política interna; José Tomás Jiménez Arraiz, de Disciplina; Armando Rodríguez, de Movimiento Gremial; Inocente Palacios, de Propaganda; Víctor Corao, de Fomento Económico; Gonzalo Barrios, de Movimiento Juvenil; Margoth Silva Pérez, de Movimiento Femenino, y Carlos D`Ascoli, de Cooperación. También se nombraron los siguiente Consejos Técnicos: Luis Beltrán Prieto, Miguel Suniaga y Luis Carlos Cruz, de Higiene, Trabajo y Asistencia Social; Raúl Leoni, A. J. Anzola y R. Zamora P´rez, de Administración Pública y Relaciones Exteriores; Hernán Nass, María Teresa Castillo y Eleuterio Castillo, de Economía; Guillermo López Gallegos, Juan Pérez Alfonzo, y Carlos Almadoz, de Consultoría Jurídica. MAGALLANES, Manuel Vicente, Ob. Cit., p.259/260.

El periódico El Popular al comentar el sisma ocurrido en ORVE hará un análisis comprometido con la corriente betancourista.

“Claramente demostrado queda con la anterior plana directiva de ORVE, cómo la base de dicho partido, en los actuales momentos, va cobrando una firme conciencia de los postulados  que informan la estructura de la referida agrupación (…) ORVE, a raíz de los recientes acontecimientos políticos que sacudieron al país, sufrió en sus filas una saludable depuración, quedando desvinculados del movimiento todos aquellos que en momentos de entusiasmo habían entrado a sus filas, pero que en realidad, por la mentalidad que poseen, por los intereses que defienden, por su posición dentro del conglomerado social venezolano, más bien entrañaban una rémora para el movimiento. Y hoy, libre de esas ataduras entorpecedoras, vemos a ORVE ocupando el puesto que históricamente le corresponde”.  El Popular, órgano del PRN, Nº 17, 8 de agosto de 1936.

Mariano Picón Salas no pudo soportar las maniobras políticas, las zancadillas y las presiones del grupo de Rómulo Betancourt dentro de Ardi y renuncia a la organización que fundara junto a Alberto Adriano quien también será virtualmente botado de Orve.

El cisma o división producida, producto de una intensa lucha de clases a nivel interno, los sectores pequeños burgueses, de clara tendencia socialdemócrata, aprista, logran desplazar de la conducción y dirección política del partido  a los sectores burgueses igualmente fundadores de la organización. Ello significó un cambio en la orientación política de la organización con relación al gobierno y se asumió como organización abiertamente opositora, cambiando sus métodos de lucha. Contradictoriamente se asumían como una organización de izquierda, estaba aliada a organizaciones neo marxistas como el PRP y otras organizaciones y movimientos sociales de aquel momento, pero no dejaba de ser anticomunista. Al respecto Fuenmayor señala:

“La segunda etapa de ORVE significó un cambio en los métodos de lucha, aunque no del programa inicialmente esbozado. Ese cambio se opera a partir de la asamblea del 11 de julio de 1936, cuando se produce la transformación del equipo dirigente. Pero no por ello, cambió el soterrado espíritu anticomunista de los primeros tiempos, ya que su lema repetido incesantemente en su órgano periodístico semanal era: “ORVE NO ES FASCISTA, MUCHO MENOS COMUNISTA”.  FUENMAYOR, Juan Bautista, Ob. Cit., Tomo II, p. 283.

                                         De ARDI a ORVE, del PDN a Acción Democrática

ORVE, la organización de la que virtualmente se apropia el grupo pequeño burgués proveniente de Barranquilla, después de botar el liderazgo burgués, fundando el típico estilo de las maniobras, las zancadillas, las mentiras que caracterizará a AD desde su fundación hasta su virtual desaparición en 1998, acerca el proyecto final de Rómulo Betancourt, Acción Democrática; todavía no le echará las “paletadas de tierra” de tierra como lo hizo con ARDI, faltarán algunos meses, ORVE no es lo suficientemente fuerte organizativamente ni tiene la fortaleza de masas del PRP, la estrategia se centrará en la creación de una nueva organización y esta vendrá con el partido único de las izquierdas, el nonato PDN, esfuerzo colectivo donde participarán todas las fuerzas de izquierdas de aquel período y el cual no es legalizado por el gobierno de López Contreras por considerarlo muy peligroso y abiertamente comunista, lo que, tras las maniobras y enfrentamientos del ORVE betancourista con el PCV clandestino –que se integra al PDN–, el PRP y otros sectores políticos y sociales virtualmente se aprovechan de aquel extraordinario esfuerzo colectivo cuando todos esos partidos son ilegalizados en 1937 por el régimen creado por el moribundo Juan Vicente Gómez y, puede decirse, se apropian de aquel enorme trabajo de la izquierda hasta el final del gobierno de López y bajo el gobierno del General Isaías Medina Angarita se legaliza el PDN que se transforma en AD y va derecho, el que aún es un pequeño partido, en alianza siniestra y absurda con el gorilaje militar, al derrocamiento del Presidente Medina a través de un golpe de Estado el 18 de octubre de 1945, y apenas durará 3 años en el poder porque, a su vez, serán derrocados por los mismos militares que quisieron darse una matiz civil al grave error de derrocar al Presidente Medina Angarita.

¿Qué alcances tiene en la izquierda la no legalización del PDN y la ilegalización de ORVE, el PRP y la FEV?  El PDN en la clandestinidad y la coexistencia política entre el PCV y ORVE dentro del PDN. La lucha de clases dentro del PDN. 

La dialéctica de los acontecimientos políticos y sociales venezolanos, de la lucha de clases cada vez más antagónica entre el bloque de clases en el poder, cuya cabeza visible es el presidente Eleazar López Contreras, y el bloque popular integrado por los sectores oprimidos, los obreros, los campesinos, intelectuales, profesionales, estudiantes, vecinos, clase media de pequeños y medianos comerciantes, marcan como lo hemos demostrado en esta investigación, todo el año de 1936 y parte de 1937.

La no legalización del PDN marca un punto de inflexión en las políticas antidemocráticas del gobierno, alcanzada ya la cohesión autoritaria del Estado burgués a través de la reforma de la Constitución y la aprobación de la popularmente llamada Ley Lara, herramientas legales desde donde se justificaría cínicamente la arbitrariedad gubernamental que se pretendía legitimar y el manto democratista que mediáticamente pretendió el gobierno darle.

Igualmente la no legalización del PDN no estaba divorciada del desconocimiento y legitimidad de la elección del senador y los tres diputados que la arbitraria Corte Federal y de Casación había dictado, como tampoco la ilegalización de los partidos de izquierda. Todos esos hechos arbitrarios expresan y están concatenados, son expresión de una misma política cuyo origen no dudamos en señalar que es de origen norteamericano, que esa política tiene un componente petrolero indiscutible que se enlaza con las políticas represivas neo gomecistas del gobierno. 

El PDN en la clandestinidad y la coexistencia política entre el PCV y ORVE dentro del PDN

El alcance de la ilegalización de los partidos de izquierda dentro del propio movimiento popular significó que se fortaleció en primer término el clandestino Partido Comunista de Venezuela. En efecto en el mes de agosto de 1937 se realiza en Maracay, a solo cinco meses del decreto de ilegalización de los partidos de izquierda, la Primera Conferencia Nacional del Partido Comunista. A la misma asisten 17 delegados de siete regiones: Distrito Federal, Zulia, Aragua, Lara, Carabobo, Sucre y Táchira, en representación de 400 militantes del PCV que había en todo el país.

El Partido Comunista de Venezuela se funda el año 1931, siendo el primer partido de izquierda, socialista, que surgirá en Venezuela en el siglo XX. Sus fundadores y militantes sufrirán la brutal, violenta y criminal agresividad y persecusión de la dictadura que execra el comunisno desde la espuria constitución gomecista.

Por el Distrito Federal estarán presentes en el pleno clandestino Miguel Otero Silva, José Antonio Mayobre, Alfredo Conde Jahn, Pedro Juliac, Fernando González. Por el estado Zulia fueron Jesús Faría, José Martínez Pozo, Espartaco González, Jacobo Belzicky (El Polaco). Por Aragua asisten Antonio León y Luis Evaristo Ramírez. Por Carabobo asiste Kotepa Delgado. Por Lara asisten Pedro Pablo Piña, Andrés Guevara y Emigdio Peña. Por Táchira asiste Julio Álvarez Corvaia. Por Sucre asiste Juancho Castro. Fue notoria la ausencia de Juan Bautista Fuenmayor que no pudo asistir a la Conferencia pese a ser su principal promotor por presentar dificultades con las autoridades en Maracaibo pues estaba clandestino.

El historiador Juan Bautista Fuenmayor, uno de los constructores del PCV a nivel nacional, habla del deslinde entre los comunistas, marxistas, y la socialdemocracia que se anida en el PDN, expresión, a nuestro juicio de la lucha de clases en el seno del movimiento revolucionario.

“La Conferencia hizo un llamado, en virtud de esta histórica resolución, a todos los que se proclamaban marxistas en el seno del PDN de Rómulo Betancourt, para que abandonaran las filas de ese partido y vinieran a las de los comunistas, trazando una nítida diferencia orgánica y política entre pedenistas y comunistas, hasta entonces confundidos en casi todo el país en una sola masa indiferenciada”. FUENMAYOR, Juan Bautista, Historia de la Venezuela Política Contemporánea 1899 – 1999, Tomo II, p. 369, Caracas 1979.

 Ahondando en el tema Fuenmayor señalará el importante deslinde entre dos corrientes del pensamiento revolucionario a partir del inesperado fortalecimiento del PCV a lo que Betancourt pondrá significativos obstáculos.

“El deslinde entre los líderes de las clases medias y los del proletariado, era una urgente necesidad política para la buena marcha del movimiento revolucionario. Lo era también la existencia de un partido de orientación claramente proletaria. (…) De allí en adelante, la clase obrera marchará, mediante acuerdos tácticos, en alianza con la pequeña burguesía o con la burguesía, pero enarbolando sus propias banderas con entera independencia de clase. A principio la alianza fue con el PDN de Rómulo Betancourt y, después de 1939, cuando éste y su partido asumieron una posición de combate abierto contra el comunismo, la alianza se proyectó hacia sectores de la burguesía encabezados por el Presidente Isaías Medina Angarita, a partir de 1942 hasta 1945”. FUENMAYOR, Juan Bautista, Historia de la Venezuela Política Contemporánea 1899 – 1999, p. 369, Caracas 1979.

Rómulo Betancourt, quién se había apropiado del PDN que era una construcción colectiva, le plantea al relanzado PCV que se fundan las dos organizaciones en una sola, un partido obrero único con el cual, en un futuro lejano, lucharía por el socialismo. ¿Qué buscaba con eso? Entre otras cosas que no saliera a la luz la propaganda comunista, que no existiera un partido comunista, liderizar prácticamente de manera absoluta la vanguardia revolucionaria. Fuenmayor hace referencia a eso.

“… pero cuyo verdadero fondo era asumir la dirección de la revolución democrático-burguesa en Venezuela, utilizando la experiencia, combatividad, disciplina y espíritu de lucha y sacrificio de los verdaderos comunistas”. FUENMAYOR, Juan Bautista, Ob. Cit. p. 409. Tomo II.

Betancourt conocía los documentos de la primera Conferencia Nacional del PCV de agosto de 1937, los del Pleno Ampliado del CC efectuado en Caracas en octubre del mismo año, es cuando le hace a la dirección del PCV su audaz proposición de fusionar las dos organizaciones y para ello elabora un documento donde expone sus razones. ¿Cuáles eran esas razones? Juan Bautista Fuenmayor lo expone extensamente.

“El documento que contenía las proposiciones de fusión, constaba de tres cláusulas, subdivididas en varias partes. En la primera, se pedía que el partido no debía llevar el nombre de comunista; que no se publicara propaganda escrita que ostentara el nombre de comunista porque tal cosa ‘desataría una corriente de reacción anticomunista cuya duración no podríamos preveer’, cosa verdaderamente insólita, porque una campaña más sostenida, violenta y calumniosa contra el comunismo como la desatada en 1936 y 1937, era difícil imaginar, y para entonces no existía la propaganda con cuño del Partido Comunista. Planteaba –Betancourt–, además, que la aparición del PCV sembraría divisiones en el movimiento revolucionario, ‘como se ha constatado con las graves divergencias surgidas con la sola noticia de que aparecerá tal propaganda”’.

En segundo lugar, el documento exige que ‘no hará ostentación innecesaria, mediante citas de escritores comunistas, en su propaganda diaria, en su orientación revolucionaria’.

Una tercera proposición, incluida a última hora, establecía lo siguiente (cita textual del documento de RB): ‘Frente a la Unión Soviética, el Partido asumirá la actitud de destacar y popularizar las conquistas alcanzadas por las masas trabajadoras en el terreno económico, social y cultural. Pero soslayará asumir posiciones en cuestiones relacionadas con la política interna de la Unión Soviética, sobre la cual no existe documentación suficiente en Venezuela. FUENMAYOR, Juan Bautista, Ob. Cit. p. 409/410.

Como podemos apreciar ya se estaba gestando la confrontación entre los sectores revolucionarios, el deslinde clasista se hacía evidente. Rómulo Betancourt, en su cálculo político buscaba anular al combativo y organizado movimiento comunista, buscar su desaparición, negar su existencia, ahogar la organización que desde la clandestinidad se fortalecía, en primer lugar en el seno de la clase obrera petrolera, la más numerosa del país, partido que dirigió la combativa y poderosa huelga petrolera de 1936/1937.

¿Por qué Betancourt actuaba de esa forma política con un partido aliado, asumía una posición no abiertamente anticomunista pero que ya insinuaba esa posición, más si todavía se asumía como un comunista… pero heterodoxo?

Como era de esperar la dirección del Partido Comunista le respondió al jefe del PDN.

“Está claro, pues, que la organización que propugnan las proposiciones pedenistas no es un Partido Obrero, ya que se empieza por negarle al proletariado el derecho a ejercer su hegemonía sobre el movimiento revolucionario del país, o en otros términos, no se admite que el proletariado se organice independientemente, como clase diferenciada que es. Los compañeros pedenistas han debido empezar su documento por la última cita desglosada, pues ello le hubiera evitado decir que estaban opuestos a que el nuevo Partido se llame Comunista y a que en su propaganda haga citas de escritores comunistas. No se concibe, en efecto, que una organización que no es obrera adopte el nombre de PC y menos aún reivindique, como cosa propia, nombres y citas que pertenecen a otros. Con lo dicho, queda también claro que la nueva organización no se diferenciaría en nada del actual PDN”. FUENMAYOR, Juan Bautista, Ob. Cit. p. 411/412

Más adelante los comunistas harán en su documento un análisis de la composición de clase del PDN y caracterizarán la importancia y el carácter de la polémica que se produjo entre los sectores revolucionarios de la época, demostrándose el enfrentamiento de clases, no inter clase, que se produjo el año de 1937.

“En el caso de Venezuela, si bien Betancourt y algunos de sus seguidores se consideraban marxistas (aunque no realmente leninistas), es lo cierto que distaban mucho de ello. No pasaban de ser  demócratas pequeños burgueses, nacional-revolucionarios, antifeudales y antimperialistas. Por consiguiente, la idea de crear un solo partido obrero mediante la fusión del PDN y del PCV, era imposible de realizar.                                                                                                                    (…)                                                                                                                                                                                                                                                              La trascendencia histórica de esta polémica es extraordinaria, ya que las decisiones adoptadas por causa de ella, sirvieron para trazar el curso ulterior de los acontecimientos políticos de Venezuela. Andando el tiempo, el PDN se transformará en Acción Democrática, adoptando definitiva y claramente, el carácter propio de un partido de la burguesía y la pequeña burguesía, dirigido a lograr objetivos sumamente distantes de los que pudieran corresponder a un partido obrero, así se tratara de un laborismo más o menos radical o de un movimiento socialista como el que encabezaran, por ejemplo, Salvador Allende o Altamirano en Chile”.  FUENMAYOR, Juan Bautista, Ob. Cit. p. 413

 

 

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