Opinión 

Partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC), 1ª Asamblea Local del Común

Los tiempos en que el Comandante Chávez trabajaba intensamente como contribución venezolana para que se pudiera alcanzar la paz en Colombia y el fin de la guerra civil, que comenzó en abril de 1948 con el asesinato del líder liberal, Jorge Eliécer Gaitán. Aquí vemos al líder de la Revolución Bolivariana junto a la combativa Piedad Córdova y uno de los líderes de las FARC en armas, Rodrigo Londoño.

1ª ASAMBLEA LOCAL DEL COMÚN PARA EL TRABAJO EN LA REPÚBLICA

DE VENEZUELA “EN LUCHA POR LA PAZ Y LA PATRIA GRANDE SOCIALISTA”

El Orinoco y el Magdalena se abrazarán, entre canciones de selva, y tus niños y mis niños le cantarán a la paz”.  

Alí Primera

Militantes de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (Farc), quienes vivimos en la República Bolivariana de Venezuela, reunidos en Caracas los días 19 al 21 de octubre, con el acompañamiento de la Dirección de la Comisión Internacional, encabeza de Rodrigo Granda, anunciamos que: Avanzamos en el establecimiento de las líneas de trabajo en el hermano país y elegimos la dirección que constituirá el Consejo Local de los Comunes, conforme a los estatutos del Partido.

Ratificamos nuestro carácter bolivariano, chavista, antiimperialista, anticapitalista y antipatriarcal, como parte del acervo conceptual e ideológico del que se ha nutrido históricamente nuestra organización; sumado, por supuesto, al legado de Marulanda y Jacobo Arenas.

Resaltamos que nuestra identidad personal y colectiva se circunscribe en el ser fariano, una cultura ética y  política forjada en más de 54 años de lucha: somos revolucionarias y revolucionarios, sujetos para las transformaciones políticas y sociales, y nos regimos con el principio de la confianza en la dirección, que orienta su quehacer en el dictamen establecido por las mayorías militantes.

En esa vía y conscientes de que la Paz es un campo en disputa, no esperamos que el Gobierno de Colombia, representante de la oligarquía santanderista, implemente, sin más, el Acuerdo de Paz suscrito con las Farc-EP; el cumplimiento depende de nuestro accionar creativo y coordinado, en cuya estructura se encuentra la Comunidad Internacional y, sobre todo, la gente del común, que en más de cinco décadas de confrontación colocó más de 15 millones de víctimas.

Desconocemos a quienes, fuera de las directrices, las instancias y la idendad fariana, se arrogan responsabilidades y dignidades que no les corresponden. Repudiamos el uso de nuestro nombre y símbolos, fuera de tales directrices.

Sin desconocer que el Acuerdo de Paz arrojó una reducción drástica en las cifras de homicidios, muertos en combate y desplazamiento forzado, repudiamos categóricamente el asesinato sistemático de dirigentes sociales; exigimos el desmantelamiento de las bandas paramilitares, cuya responsabilidad absoluta es del Gobierno de Colombia.

Convocamos a profundizar sobre el estado de la implementación del Acuerdo de Paz, firmado en La Habana, Cuba, desde los informes del Instituto Kroc, de la Universidad de Notredame; entidad designada por las partes para monitorear el proceso.

Exhortamos, de igual manera, a evitar la difusión de comunicados de dudoso origen, haciéndoles conscientes de que los enemigos de la Paz construyen algunos de éstos, desde sus laboratorios de guerra psicológica y mediática.

Reconocemos y reivindicamos los lazos históricos, políticos y sociales, que unen a los pueblos colombiano y venezolano, por lo cual, rescatamos la vigencia del proyecto inconcluso de El Libertador Simón Bolívar y de Hugo Chávez, de Patria Grande y Soberana, en cuyos pilares se encuentra el bienestar social y el Poder Popular.

Manifestamos nuestro amor y agradecimiento al Comandante Hugo Chávez, en lo que se refiere a la lucha de las y los oprimidos del mundo; por sus buenos oficios, en lo que concierne al Acuerdo de Paz, y por el aporte en la comprensión geoestratégica de que la Paz de Colombia es la Paz de la región. El Acuerdo de Paz es parte del legado del Comandante Eterno.

En esa idea, llamamos al Gobierno de Venezuela a continuar a nuestro lado como acompañante del proceso de implementación del Acuerdo Final y del proceso de diálogos con el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Agradecemos, también, a quienes siempre, pese a la persecución, la calumnia y la estigmatización en nuestra contra, nos brindaron, y siguen brindando, solidaridad,  y acompañamiento, en el marco de la decisión soberana de nuestra organización de cambiar de forma de lucha.

Ratificamos la solidaridad irrestricta con el proceso bolivariano y el Gobierno que encabeza el presidente Nicolás Maduro Moros.

Rechazamos categóricamente el bloqueo económico impuesto por el imperialismo estadounidense y las oligarquías transnacionales; padecemos, junto al pueblo venezolano, además, una inflación criminal que busca doblegar la firmeza del pueblo bolivariano y chavista.

Despreciamos el papel del Gobierno neogranadino en el ajedrez imperial, por una parte, creando, mediante el bombardeo mediático, las condiciones subjetivas en el pueblo colombiano, para justificar una intervención militar contra Venezuela. Y, de otro lado, generando las condiciones objetivas para materializar dicha intervención, aupando la emigración venezolana; como socio global de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan), fortaleciendo los batallones ubicados en frontera, intentando introducir un proyecto de ley para judicializar acciones “sospechosas” de ciudadanas y ciudadanos venezolanos; así como manteniendo más de siete bases militares en el contexto de la implementación del Acuerdo y de la construcción de la Paz.

 

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