Opinión 

¡PÁJARO DE MAL AGUERO!

El maléfico y mercenario beso de la traición de Judas, (Borges, Radonski, María Malinche, Leopoldo López, el vámpiro Ledezma…) a Jesús sigue vigente 2018 años después; los que besan la Patria y se la venden al imperio (la burguesía oligarca y sus partidos fascistas), los que traicionan a Chávez y Maduro (la lista es larga).

Luis Britto García                                                                                                              Especial del autor para la Revista Caracola 

1

Y en aquellos días ocurrió que recibieron los pobres al Hijo de Dios agitando ramos. Y sus promesas de un Reino que no era de este mundo irritaron a los legionarios del Imperio. Y sus repartos de pan multiplicado alarmaron a los publicanos.  Y su expulsión del templo a latigazos indispuso a los mercaderes. Y sus prédicas contra los ricos molestaron al Sanedrín de los fariseos. Y hete aquí que en la puerta de la covacha que alojaba al apóstol Judas resonaron tres toques lúgubres. Y con el primero una voz que decía más vale pájaro en mano que ángeles volando. Y con el segundo la misma voz que aconsejaba el mejor socio es el que va ganando. Y con el tercero el tintineo de treinta monedas de plata. Y como propina, una soga de cáñamo.

2

El borrachín Boris Yelsin, agente del imperio yanqui y de los imperios europeos que descuartizó a la Unión Soviética y reprimió a sangre y fuego las fuerzas que trataron de evitarlo.

El emprendedor Boris resopla aliviado. Ha llegado a la Presidencia de la segunda potencia del mundo. Primera en saltar del subdesarrollo al desarrollo en apenas dos décadas. Primera en derrotar al nazismo. Primera en poner un hombre en el espacio. Primera en inventar el lenguaje artístico del cine, el abstraccionismo, la arquitectura moderna. Primera en cualquier cosa, siempre que se lo proponga. En la puerta del Kremlin suenan tres golpes. Más vale propietario que administrador. Vale más que te aplaudan los ricos, a que el pueblo te elija. Mejor despedazar la Unión Soviética para dejar en el aire al irresoluto Gorbachov, que respetar la mayoría del 88% que no quiere que se desintegre. Boris ordena  bombardear el Palacio Legislativo del Soviet Supremo y el Congreso de los Diputados del Pueblo,  e inicia las reformas neoliberales que subastan entre mafias de usureros las empresas públicas,  bajan abruptamente a la mitad el PIB de Rusia y arrebatan al pueblo sus conquistas sociales. Sólo para renunciar seis años después, sin Patria,  sin Partido y sin posteridad.

3

Esto es lo que quedó de CAP, el genocida del pueblo venezolano en 1989 durante el Caracazo. Reducido a una momia, olvidado, su nombre está inscrito en la historia universal de la infamia.

El humilde muchacho de Rubio se mira en el espejo. Ya es Presidente por segunda vez; pero la Presidencia de Venezuela le queda pequeña; acaso ahora le toque la de la OEA o el Nobel de la Paz. Tiene las manos tintas en sangre, pero si él lo olvida,  los demás no lo olvidarán. Nacionalizó la industria petrolera, algo que nadie olvida y que él quisiera que olvidaran. En la puerta suenan tres golpes y entra Moisés Naim con tres legajos de faxes que le envía el Fondo Monetario Internacional. Número uno, nada de precios regulados, hay que dejarlos que floten y que vuelen y que los bienes desaparezcan. Número dos, venta en baratillo de las empresas del Estado. Número tres, apertura irrestricta y privilegios jurídicos y tributarios a las transnacionales para que exploten los recursos naturales con mano de obra sin derechos sociales. ¿Le tiembla o no la mano al firmar la Carta de Intención, la pala con la cual cavará para siempre su propia sepultura política y la de su partido?

4

El Pájaro de Mal Agüero sigue trinando. Me da escalofrío cada vez que lo escucho. A quienes lo acogen encantados, les canto los versos de Jesús Sevillano: “Pájaro de mal agüero en mi casa/ Yo no lo quiero/ Ni que cante como un canario/ Ni que parezca jilguero/ !Pájaro de mal agüero en mi casa/ Yo no lo quiero!”

Artículos relacionados

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.