Opinión 

MIGRACIÓN

El Perú los venezolanos que emigran deben legalizar si situación ante organismos policiales de emigración.

José “Chela” Barradas R.                                                                                                                                          Exclusivo del autor para la Revista Caracola

Yo no sé dónde voy a morir.                                      Pero mientras viva, viviré en Venezuela.                    Tengo tres líderes: Bolívar, Chávez y el Che

La oposición apátrida carente de un proyecto político que le permita acceder al poder por la vía democrática ha diseñado métodos deleznables que los empuja hacia el abismo, al sin retorno en conjunción con la reacción internacional, una dupla que adelanta en primer lugar el bloqueo comercial, el cerco financiero y por último el intento de la destrucción del Estado-Nación, la fragmentación de la sociedad, el pesimismo colectivo que arrastre a nuestro país a convertirse en un Estado fallido, un Estado forajido tal como lo han venido planteando los factores de la Revolución Bolivariana desde el inicio del proceso revolucionario, el cual se ha arreciado una vez que desaparece físicamente el Comandante Hugo Chávez, motor principal de la lucha integracionista, latinoamericanista, antimperialista.

La guerra mediática ha jugado un papel fundamental en la divulgación del caos y la disociación de nuestra sociedad agravándose en los últimos meses con el factor migratorio. Este proceso en todo el mundo es complejo y se debe analizar sin escandalizarnos. ¿Cuál es el motivo de la emigración en Venezuela? Son varios los factores que se confabulan en esta acción, en el escándalo mediático que hay contra nuestra patria adelantado sistemáticamente por los gobiernos de los Estados Unidos, la Unión Europea y los gobiernos lacayos de América Latina agravado por el monopolio que ejercen las transnacionales estadounidenses -dominan el 75% de la divulgación  informativa- descontextualizándolo todo, afirmando lo que les viene en gana; tergiversan la información, satanizan, despedazan las realidades comunicacionales con la complicidad sumisa de las agencias noticiosas a nivel mundial quienes se hacen coparticipes de este engranaje malévolo y criminal.

¿Quién preparó la invasión a Irak, Libia, Afganistán, la presencia de los mercenarios en Siria y las distorsiones mediáticas sobre el golpe contra Dilma, la aparente, presunta culpabilidad de Lula y Cristina en hechos de corrupción nunca demostrados, los señalamientos fraudulentos a Correa, los últimos hechos violentos en Nicaragua y la manipulación de la verdad sobre el proceso bolivariano? Veamos un ejemplo simple de inmoralidad.

Soldadesca invasora yanqui atropella a ciudadano iraquí y a su hijo en su propia casa.

USA, Colombia, México, Argentina, Perú, Brasil, España y pare de contar tienen los mayores índices de violación de Derechos Humanos, criminalidad, narcotráfico, coloniaje político. Por ejemplo, Estados Unidos de Norteamérica, según MREUSA,  tiene una población aproximada de 320 millones de personas; 27 millones de personas no poseen seguro médico, 21% de los niños viven bajo situación de pobreza, 32 de millones de personas no saben leer, 41 millones de personas sufren de hambre, 18 millones de personas han sido expuestos al agua contaminada por plomo y otras sustancias. Tampoco ha atendido la crisis humanitaria que se vive en Puerto Rico devastado por el huracán María. Es también el primer consumidor de droga en el mundo procedente de Colombia en un 92% seguido por la Unión Europea. No se diga que son locuras de Chela o de los chavistas; son datos conocidos mundialmente.

Colombia, otro ejemplo, es el mayor productor de cocaína en el mundo, un narco-estado, punta de lanza para una posible agresión militar contra Venezuela; tiene el mayor factor migratorio en el mundo según ACNUR, más de 10 millones de desplazados de los cuales 6 millones residen en Venezuela. Asesinatos masivos de la oposición política y de los líderes del campesinado más los incontables  falsos positivos, entre otros. México lleva en este año más de 15 periodistas asesinados, 43 estudiantes desaparecidos producto del crimen organizado, un verdadadero narco-estado donde el crimen de ciudadanos está a la orden del día. En Brasil la derecha protagonizó un golpe de Estado parlamentario vergonzoso, auspiciado por unos parlamentarios corruptos donde es visible la mano del gobierno norteamericano, un juicio amañado en contra de la Presidenta Dilma violando toda regla democrática conocida, siendo sustituida por el corrupto empresario Temer quien asumió el gobierno ilegalmente. En Perú, el presidente Kusinsky renuncia por sospechas o hechos de corrupción, malversación de fondos vinculadas por el caso Odebrech y lo sustituye uno de su misma bancada política y tan corrupto como él. ¿Y España? Lo de Mariano Rajoy no tiene nombre. Él piensa que todavía somos una colonia española. Reprime al pueblo de Cataluña, encierra y somete a juicio a personas que disciernen sobre sus fallidas políticas, es cómplice de la xenofobia europea ante el proceso migratorio de los pueblos árabes y africanos quienes huyen de sus países por los desmanes imperialistas de los estadounidenses y sus aliados europeos con su criminal brazo armado, la OTAN y su política de arrase “humanitario” que practican en Libia, Siria, Yemen e Irak.

Estas acotaciones son conocidas por todos y “todas” sin embargo es pertinente recordarlas en ocasión de los ataques mediáticos, el cerco financiero, la desinformación y las calumnias desmedidas en contra Venezuela en el afán de implosionar a nuestra sociedad. ¿Qué estamos haciendo para contrarrestar estas acciones criminales? La crítica al aparato comunicacional del gobierno bolivariano es casi unánime. Unos dicen que no se hace lo suficiente, que es tardía la respuesta, que no hay contestación firme, revolucionaria, digna, de riesgo y sin miedo! Se requiere una respuesta necesaria y rápida ante estos desmanes; el gobierno tiene la palabra y nosotros como pueblo también ya que debemos hilar una réplica convincente y audaz para salirle al paso a tanta ignominia.

Es por ello que nos preguntamos: ¿Dónde está la vanguardia revolucionaria? ¿Dónde están los grupos populares, las organizaciones sociales que contrarresten estas falacias? Salgámosle al paso a aquellos que invocan una crisis humanitaria quienes arremeten económicamente contra Venezuela, actores desestabilizadores externos e internos. Entendamos que este es un proceso coyuntural, una fase inicial, un camino a la revolución.

¿Qué hay problemas? Sí, es cierto, ¿Qué hay carencias económicas? Sí, las hay, ¿Qué hay un dólar paralelo criminal? Sí hay, ¿Qué hay guerra económica? También es cierto ¿Qué hay unos apátridas turisteando por todo el mundo propiciando una intervención extranjera? Sí los hay, ¿Qué hay corrupción y burocracia? Sí, la hay. No las negamos; pero ante todo nuestros dirigentes y gobernantes deben decir la verdad al pueblo, confiar en él, formarlo ideológicamente, apertrecharlo de ideas para que conscientemente salgamos victoriosos de todos estos problemas que se agudizarán debido al empeño de nuestros enemigos de destruir el proceso bolivariano si nosotros lo permitimos. ¡No lo lograran!

Para finalizar recordémosle a los “migrantes” un pensamiento de John Kennedy en su discurso de toma de posesión como presidente de los Estados Unidos, país belicista, anticomunista e imperialista: “NO PREGUNTES QUÉ PUEDE HACER TU PAÍS POR TI; PREGUNTA QUÉ PUEDES HACER TÚ POR TÚ PAÍS”.

Barquisimeto, Mayo 2018

Artículos relacionados

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.