Opinión 

Letra Bolivariana / Simón Bolívar: Hacer bien no cuesta nada

 José Gregorio Linares

Exclusivo del Autor para la Revista Caracola

Bolívar se preocupó siempre por atender hasta las más mínimas necesidades del pueblo. A pesar del tiempo que le exigían los altos cargos, siempre dispuso de tiempo para oír al pueblo. Y a pesar de los contratiempos propios de la guerra fue sensible siempre al sufrimiento de los humildes. “Hacer bien no cuesta nada y vale mucho” decía.

En comunicación dirigida al Vicepresidente de la República ordena: “Disponga que a la señora madre del difunto coronel Luciano de Elhuyar se le dé mensualmente de mi sueldo la misma pensión que gozaba por el gobierno antes de ahora”. Ante la petición de aumento de sueldo formulada por un empleado a causa de “la carestía de los víveres y habitaciones” el Libertador responde: “atendiendo a tan justas razones he venido en acceder a su solicitud, asignándole el sueldo de quince pesos mensuales”. Conocía los contratiempos de la tropa. Ordena que a los soldados que deben atravesar regiones calurosas “les lleven limones para que beban agua de limones con panela o miel, todo para evitar el mal clima y el calor excesivo del día y el país”. Siempre buscó recompensar materialmente sus esfuerzos. Emite decretos para donarles tierras. Insiste en que estos decretos no sean retardados en su cumplimiento ni desnaturalizados en su intención en tal sentido Ordena: “Las formas legales deben mantenerse lo más cortas y simples que se pueda, evitando el peligro de distribuir bonos en lugar de tierras”. De igual manera, para enfrentar la situación de miseria en que vivían los indígenas emite otra serie de órdenes. Exige “que se ampare a estos indios. Siendo esta la voluntad del Gobierno porque así lo exige la justicia”. Insiste en que el propósito del Estado es “procurarles una cómoda y fácil subsistencia”. Y agrega: “En cualquier caso de duda, consulte Ud. el interés y ventaja de los indios”. Bolívar entendía el significado de la libertad para cualquier ser humano. Informa (29 de mayo de 1823) que a todos sus antiguos esclavos: “los he dado libres porque eran míos y he podido darles la libertad; así, ninguno quedará esclavo por ninguna causa ni motivo”.

Bolívar es un modelo a seguir en materia de solidaridad. Por esta razón se decepcionó tanto de Páez, insensible ante las penurias del pueblo. En 1828 al recibir noticias acerca de la crítica situación de Venezuela el Libertador expresa: “Las cartas de Caracas me afligen, todas me hablan de la miseria del país y del estado de muerte en que se hallan los negocios mercantiles y la agricultura: sólo el General Páez nada me dice de esto, seguramente porque los negocios suyos están en buen estado y poco le importa la pobreza pública”.

Bolívar con su prédica y su ejemplo nos enseña que debemos ponernos siempre en los zapatos del pueblo. Que no podemos ignorar sus angustias. Que, sobre todo en esta época -cuando producto del acoso contra nuestro país al pueblo se le dificulta acceder a los más elementales bienes y servicios-, quienes ocupan algún cargo público deben entender su sufrimiento y comprender sus padeceres. Solo así podremos buscar soluciones a las necesidades del pueblo y propiciar estrategias para que este pueblo asuma el protagonismo en las luchas contra la injusticia. Aprendamos de Bolívar: “Hacer bien no cuesta nada y vale mucho”.

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