Opinión 

Letra Bolivariana / Mi Libro “¡Bolívar Vive!”

Simón Bolívar en Jamaica, 1816, redactando su incomparable y profundo documento La Carta de Jaimaica.

José Gregorio Linares                                                                                                                                    Exclusivo para la Revista Caracola

Chávez afirmaba: “Tengo la impresión de que nosotros no conocemos bien quién fue Bolívar”. Además denunció: “la historiografía tradicional ha sido dominada por la tendencia reaccionaria de señalar a Bolívar como un hombre pragmático antes que pensador y actor revolucionario”. Precisamente porque deseamos contribuir a conocer mejor al Libertador y es indispensable divulgar el carácter revolucionario de su doctrina, escribí el libro “¡Bolívar Vive!”; Unearte lo publicó en su portal web y el Centro Nacional de Historia lo hará próximamente.

En el capítulo 1 se demuestra que Bolívar fue el vocero máximo de la americanidad militante, concepción que enfrenta el discurso eurocéntrico en boga para la época, bajo cuyo ropaje subyace el afán de consolidar la supremacía colonialista. En el capítulo 2 se destacan las medidas tomadas por el Libertador a favor de los más explotados: los esclavizados, los indígenas y el pueblo sin propiedades. En el 3 se recalca su lucha por lograr que el Estado asuma el papel rector de la economía, para impulsar desde allí la agricultura, la ganadería y la minería desde un proyecto de nación plenamente soberano. En el capítulo 4 resalto su denuncia a los vicios del Estado post colonial (indolencia, burocratismo, corrupción, difamación e injusticia), rémoras que dificultan la consolidación de un sistema de gobierno que propicie “la mayor suma de felicidad posible, la mayor suma de seguridad social y la mayor suma de estabilidad política”. En el 5 subrayo su lucha por promover la integración suramericana mediante el impulso de plataformas supranacionales como el Congreso Anfictiónico de Panamá, conjuntamente con la creación de la República de Colombia (1819-1830, fruto de la unión de Venezuela, Nueva Granada y Ecuador) la cual sentaría las bases para garantizar el “equilibrio del universo”. En el 6 se describe su acción internacionalista, que lo llevó a liberar naciones y pueblos sin caer en la tentación del sometimiento y la conquista. En el capítulo 7 explico sus choques con el naciente imperialismo estadounidense, y su tensión dialéctica con la Gran Bretaña con quien el Libertador busca una alianza estratégica mientras como región acumulamos fuerzas para asumir nuestro rol geopolítico en Suramérica y el mundo. En el capítulo 8 expongo que precisamente por levantar estas banderas, se fue creando alrededor de Bolívar un cerco de infamias y traiciones llevadas a cabo por los imperios y sus alabarderos, cuyos intereses se ven afectados por los proyectos del Libertador. Al final me refiero a Bolívar visto por Chávez. Éste expresa: “el pueblo venezolano ha resucitado a Bolívar, que se paró y anda de nuevo por estas tierras y por estos pueblos”. E insiste: “El objetivo supremo, lo sabemos, es la independencia. ¡El camino, que nadie lo dude, es la Revolución! ¡La bandera es el socialismo! ¡El líder es Bolívar!”.

En este contexto de asedio a nuestra nación, mi libro aspira a ser una trinchera de ideas para fortalecer el compromiso de fraguar y defender la Patria pues, para decirlo con Martí, estamos ante un ineludible mandato: “Quien tenga Patria, que la honre y quien no tenga Patria, que la conquiste: ésos son los únicos homenajes dignos de Bolívar”.

 

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