Noticia de Última Hora Opinión 

La obsesión contra Nicolás Maduro acrecienta el final político de Luis Almagro

Luis Almugre, lacayo del imperio se las está jugando todas para lograr la invasión militar de Venezuela que está aupando. Ya cruzó el Rubicón y no tiene regreso, adelante está el barranco de la historia.

Agapito Mañón  

En su empecinamiento por derrocar el gobierno constitucional del presidente Nicolás Maduro, el secretario general de la OEA, Luis Almagro está poniendo fin a su carrera política en el Uruguay donde los principales dirigente políticos de su país desaprueban públicamente este comportamiento que los involucra en un conflicto de incalculables consecuencias si escala en el plano militar.

Fuentes bien informadas dentro de la oposición manifiestan descontento por el reparto de grandes sumas de dinero a ONG’S creadas en Miami, Florida, con el objetivo de atender el problema “humanitario-migratorio”, cuando de verdad los recursos son dirigidos a mantener a los dirigentes políticos chulos que como sanguijuelas pululan en los restaurantes en la calle 8 de la Pequeña Habana mayamera. Situación auspiciada por Luis Almagro con fuentes financieras estadounidenses y privadas como la National Endowment for Democracy (NED),  el Instituto Republicano Internacional (IRI) y un grupo de empresarios venezolanos. El apoyo del (IRI) en Venezuela está dirigida a la reconstrucción por los EE.UU. de la oposición venezolana.

El interés real de la visita de Luis Almagro a Colombia

La visita del Secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA) Luís Almagro en Colombia, para atender de manera personal la “crisis” migratoria hacia el país neogranadino procedente de Venezuela. Pero los reales motivos de este viaje asustan porque por el contrario de velar por la paz en el continente busca promover la acción militar contra Venezuela, aliándose  al gobierno de los Estados Unidos.

La amplia agenda cumplida por el Secretario General, estuvo acompañada de una campaña mediática importante en su visita a la frontera y las escenas teatrales preparadas para causar lástima en la audiencia y justificar las acciones que realiza.

Pero las reuniones a puertas cerradas no tuvieron el mismo impacto mediático, estuvo junto al presiente colombiano Iván Duque y su Ministro de Defensa Guillermo Botero, el nuevo coordinador del grupo de trabajo de la OEA y ex alcalde venezolano exiliado en Brasil, David Smolanski y otros factores de la inteligencia colombiana. El encuentro sirvió para analizar las acciones del Gobierno colombiano para tratar la crisis fronteriza, se discutió recientemente qué posibilidades de éxito tendría Colombia y sus aliados (Estados Unidos, Brasil y Argentina) ante una acción militar contra Venezuela.

El Ministro Botero evaluó la buena preparación que han recibido hasta la fecha los militares colombianos asentados en la frontera con la asesoría militar estadounidense, donde dejó entrever a la prensa sus iniciativas guerreristas. Tenemos “unas fuerzas armadas en capacidad de responder en cualquier caso”, “tenemos un monitoreo permanente sobre las fronteras” refiriéndose a Venezuela. Intervención realizada el pasado 13 de septiembre ante el Congreso Nacional de la Confederación de Cámaras de Comercio (Confecámaras) instalado en Cartagena de Indias por el presidente Iván Duque.

El financiamiento internacional del conflicto contra Venezuela

Los aspectos económicos del financiamiento internacional para las tropas que intervendrían y su justificación ante los medios tuvieron una atención importante. Pues Colombia no cuenta capacidad  para financiar un evento armado de tal dimensión. La solución sugerida por Almagro es solicitar a los organismos internacionales una “ayuda humanitaria” para atender la entrada de venezolanos a territorio colombiano.

Recursos que el presiente Iván Duque solicitó hace poco al Banco de Desarrollo Interamericano (BDI ) y a su presidente, el colombiano, Luis Alberto Moreno, dinero para atender la crisis venezolana, donde el verdadero objetivo será financiar acciones bélicas en el fronterizo Estado Zulia. Esta ayuda financiera se suma al aportado por Washington bajo el mismo esquema y el apoyo logístico a las tropas.

La provocación que buscarán en la Alta Guajira

El territorio de la goajira venezolana, posible escenario para la agresión venezolana por parte de las tropas colombianas comandadas por generales yanquis. Terreno llano, sin las montañas y vericuetos del estado Táchira donde son más fáciles de batir. Pero… si se atreven, ¡sorpresas!

 

 

 

La estrategia acordada incluyen el diseño de acciones de falsos positivos en la frontera que permitan justificar el movimiento de tropas, el hostigamiento y defensa de la zona ante la presencia de “miembros del ELN” en suelo venezolano que justifiquen la ocupación del territorio.

La provocación consiste en crear un enfrentamiento entre ambos bandos militares en la Alta Guajira, concretamente en los pasos fronterizos de Maicao y Paraguachón que obligue al Gobierno del Presidente Maduro a tomar acciones de militares hacia su contraparte; están previstos eventos sangrientos a inocentes venezolanos y colombianos en el momento del cruce de balas de uno y otro bando. Buscando el detonante de la agresión a una escala mayor y la invasión.

El gobierno de Colombia justificará tomar medidas más radicales instando a gobiernos aliados que acudan al restablecimiento de la “democracia” en Venezuela, haciendo un llamado ante la ONU y solicitando el auxilio, urgente.

Colombia cuenta con la presencia de los Estados Unidos, quienes poseen siete bases militares declaradas e instaladas en territorio neogranadino, a los que se suman los cascos blancos argentinos con presencia en la frontera y el apoyo de la Organización Atlántico Norte (OTAN), tras su reciente ingreso. Sin descartar la presencia de la IV flota estadounidense.

Estas acciones militares tienen como gran objetivo desarrollar una acción militar que permita controlar el poderoso estado Zulia. ¿Pero, por qué invadir solo un Estado y no ir más allá? La ex embajadora ante la ONU y excanciller colombiana Noemí Sanín, lo explica bien cuando ha planteado en más de una ocasión “que un enfrentamiento militar contra Venezuela tiene pocos resultados de éxito”.

Entre las causas expuestas están que “el fallecido presidente Hugo Chávez, gastó fuertes recursos en armamento de primera línea proporcionado por los rusos para una guerra convencional a diferencia de las tropas colombianas que se han especializado en el enfrentamiento a la guerra irregular y las guerrillas (ELN y FARC), …”no estamos preparados para una guerra de tipo convencional, apuntó.

Tratándose de un amplio territorio a ocupar “se encontrarían limitados en dar una respuesta efectiva. Se propicia entonces “que queden zonas incontrolables que de vez en vez, harían acciones hostiles contra nuestras Fuerzas Armadas, retornando a nuestra latitud, los sabotajes a funcionarios públicos, coches bombas y la reinante ingobernabilidad”.

También destacó que “está por ver, hasta donde será el compromiso de Washington” en relación a las distintas guerras que a pesar de la funestas consecuencias  mantiene los Estados Unidos en el medio Oriente y su acelerada obsolescencia militar, en comparación con los nuevos armamentos rusos y la posibilidad real que auxilien al Gobierno del presidente Nicolás Maduro bajo la defensa de sus intereses económicos. Acción que podría secundar China, otro aliado económico del Gobierno bolivariano quien recientemente ha dado muestras de ello.

¿Qué factores aúpan la guerra contra Venezuela?

El factor de los recursos económicos que ambicionan las transnacionales están conectadas con la agresión militara a Venezuela. La estrategia histórica de Washington y Colombia es apoderarse de los recursos naturales del Estado Zulia (el petróleo) y debilitar más la economía venezolana. Sería la opción de desprenderle poco a poco de sus riquezas. Una vieja aspiración colombiana de hacerse del golfo de Venezuela.

Por otro lado, en el estado Roraima de Brasil, donde a pocos días de acaecerse un “conflicto” contra los migrantes Venezolanos provocados por turbas brasileras, el presidente Michel Temer, envió el primer destacamento de efectivos militares hacia la frontera, para “controlar la situación”. Sin contar la fuerte presencia militar que ya incide en la región.

¿Por qué utilizar militares ante una migración de civiles venezolanos que huyen de una crisis?

Todas estas escaramuzas responden a la estrategia de la administración Trump, de mover lentamente y bajo elementos que justifiquen, las Fuerzas Armadas de Brasil y las propias, para en el momento preciso asaltar por la vía de la violencia del anhelado Arco Minero, que contiene minerales fundamentales para el desarrollo de la industria geoespacial estadounidense, como: uranio, torio, oro y otros.

La componenda de la derecha continental

La loca María, traidora como pocas a la patria, analfabeta política, los gringos le metieron el mojón que va a ser presidenta impuesta por ellos cuando “tomen” el país”. Pobre, la paz del hospital psiquiátrico es la salida a su desatada locura.

 

La derecha continental, el Gobierno de Argentina y su presidente Mauricio Macri participan en las acciones contra la patria venezolana. Además del envío de los cascos blancos a la frontera colombiana para “tratar” a los inmigrantes, instruyó a la senadora argentina Laura Rodríguez Machado, en conformar un perfil presidencial a la líder del movimiento político radical Vente Venezuela, María Corina Machado Parisca, tras acuerdo previo con el senador estadounidense Marcos Rubio. Este último hizo una invitación a la líder venezolana a incorporarse a la oposición en el exterior, fin nombrarla Presidenta de la transición en Venezuela. Laura a su vez, encomendó la tarea a su asistente y aliada Antonella Marty, una experimentada “líder social”, que posee más vínculos con la National Endowment for Democracy y la CIA.

Entre los “virtudes” subversivas de Marty destacan, la participación pública en actos junto a la líder María Corina Machado y en eventos de la Human Rights Watch (HRW) denunciando al gobierno del presidente Nicolás Maduro por supuestas violaciones de los derechos humanos; se le recuerda por ser quien hizo entrega del premio “Milton Friedman” al opositor Yon Goicochea y estar estrechamente vinculada a la ONG Cedice Libertad, una de las más activas en la promoción de actos violentos en las pasadas “guarimbas” del 2017 con un saldo de 120 fallecidos.

Entre las actividades conspirativas en territorio venezolano están la incesante lucha por promover a María Corina Machado como la figura del cambio interno en Venezuela y que sea ella quien, iniciadas las acciones militares, sea la presidenta, quedando aprobada a su vez por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) en el exilio con sede en Colombia. Se iniciaría así una transición que llamaran “democrática” bajo la aprobación de los países miembros del “Grupo de Lima”.

Penosamente para los intereses de Almagro, su propuesta hasta la fecha no ha surtido el efecto deseado, en un país donde los distintos partidos de oposición, tanto fuera como dentro, pugnan por ser quien ocupe este lugar privilegiado, se muestran reticentes a aceptar a María Corina por su demostrada incapacidad.

Según encuestas, todos los líderes de oposición dentro y fuera del país se valoran así mismo con potencialidades para gobernar, siendo una de las causas principales de la actual desunión reinante.

La maniobra de Almagro

El comportamiento de Almagro está relacionada con las declaraciones del senador Marco Rubio, que ya ha convencido a dos de los más fuertes aspirantes a tal cargo, el ex alcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma y al ex diputado a la Asamblea Nacional de Venezuela, Julio Borges, suscribiendo el acuerdo que una vez eliminado al presidente Nicolás Maduro del poder, se convocaría a elecciones en un periodo no menor a un año con la inhabilitación del chavismo  y las fuerzas aliadas.

La canalla Luisa Ortega, mala entre las malignas, encarna todas las maldades y peores males del ser humano. Una celda, un uniforme anaranjado y una condena cuando menos de 30 años, la está esperando.

La ex Fiscal General, exiliada en Colombia, Luisa Ortega Díaz  continua buscando espacios para mostrarse presidenciable, o al menos bajo su “buena voluntad de denunciar los desmanes de la corrupción” y como recompensa se le retire de la lista de sancionados por el gobierno de los Estados Unidos bajo los cargos de corrupción. Hasta donde se tiene conocimientos, Washington mantienen aviso ante las autoridades migratorias de su país contra la ex Fiscal.

Tampoco quieren ceder espacio, los políticos venezolanos de oposición, Henri Ramos Allup del partido Acción Democrática, Henrique Capriles Radonski de Primero Justicia y Manuel Rosales de Un Nuevo Tiempo, quienes han comenzado a valorar con buenos ojos las próximas elecciones de diciembre para ganar espacios políticos a sus toldas una posición que desestima la maniobra de no participación.

El escenario venezolano está en efervescencia, entre los que quieren la paz y los guerreristas. Que se realicen elecciones en Venezuela próximamente retomándose la vía democrática, obedecerá la determinación de las fuerzas políticas al interior del país y en gran medida a las decisiones que emanen de la OEA el daño que pueda causar el Secretario general Luis Almagro, como aliados de Colombia y La Casa Blanca.

agapitoman1926@yahoo.com

 

Artículos relacionados

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.