Noticia de Última Hora Opinión 

Julio Cortázar: Ese muchachote pícaro

Walter Rodríguez Pilatti

Cortesía del Walter Montenegro y el Grupo Literario Li Po para la Revista Caracola

Julio Cortazar, un magnífico escritor, hombre sensible y defensor de las grandes causas como la Revolución Cubana y crítico contra las injusticias como las dictaduras de Argentina, su patria, y de oreas naciones latinoamericanas azotadas por dictaduras militares.

 

Estimados Lectores, Amigos de la Revista Caracola, el escritor y colaborador permanente de nuestra página web, Richard Montenegro, nos envió un valioso material de homenaje al recordado Julio Cortazar por parte del grupo literario Li Po, que se “suma a la fiesta cortazariana”, apoyándose en el texto del librero uruguayo/venezolano y escritor Walter Rodríguez Pilatti, que se lo dedicara precisamente a Julio Cortazar. Esperamos disfruten de este excelente trabajo.

La legendaria Librería Lectura, marcó toda una época en el estado Carabobo, más concretamente en Valencia donde estaba ubicada. Centro del saber y la cultura, no pocos intelectuales se dieron cita en su seno para adquirir las últimas novedades literarias o intercambiar con sus colegas.

Julio Cortázar :  Ese muchachote pícaro es un texto que fue extraído del libro Casi toda la verdad. Que es una recopilación de las notas dedicadas a los escritores que Walter conoció. Este libro esta descatalogado y tiene muy pocas referencias en la red, así que decidimos compartirlo con ustedes escritor por escritor. Conocimos a Walter Rodriguez, el librero de la legendaria librería Lectura, en la Feria Internacional del libro de la Universidad de Carabobo FILUC 2011,cuando fuimos los encargados del stand del Fondo Editorial de ALBA. Este fondo editorial supuestamente distribuía libros de los países pertenecientes al ALBA, aunque el el 99 % de los libros y discos compactos y videos eran de Cuba.

El gestionar el stand fue una experiencia enriquecedora en varios aspectos: conocí las manías burocráticas cubanas y la paciencia kafkiana que se debe tener para soportar la espera por el cheque de tu salario;  el desorden inmanente de la FILUC que vende un espacio con una columna de  un metro de diámetro sin avisarle a los compradores del stand. También viví la actitud típica de muchos escritores venezolanos para los cuales un librero no merece ni siquiera un saludo al entrar al stand. Un Buenos días y una sonrisa nunca estan de más. Otra cosa que aprendí es que El principito vende más que Silvio Rodriguez. La obra de Antoine de Saint-Exupéry fue el libro más vendido en el stand del ALBA en esa feria.

 

¿Quién no ha leído una o varias veces la hermosa obra El Principito? En todas las Ferias del Libro donde es llevado tiene una gran demanda. Esa obra no compite con otras de igual temática, tampoco con discos y canciones de la trova cubana y latinoamericana o de cualquier otro género. Tiene su fuerza propia y eso es suficiente. Las comparaciones son chocantes.

Diagonal a nuestro stand estaba el de la Libreria Lectura y obviamente Walter ocupaba  la proa del barco blandiendo la espada de los arcangeles. Ni corto ni perezoso enfilé mi navío con la intención de conocer a esta leyenda libresca. Me acerqué con cuidado manejando con discreción el timón hasta que pudimos quedar frente a frente y le envié un saludo de la forma mas elegantemente libresca que podía. Walter lo recibió gustoso y comenzamos una amena conversación. Yo disfruté enormemente del parloteo compartido y después de un buen rato nos despedimos con la seguridad de encontrarnos al día siguiente. Un nuevo día se colgó del almanaque y me conseguí con Walter que me saludó calurosamente. Después llegaron clientes a nuestro stand y deje de observar a Walter, cuando alce la vista nuevamente hacia él, ya había desaparecido. Llegaron otros posibles clientes y volví a abandonar la mirada del stand de Walter. Después de un rato, sorpresivamente vi a Waltera mi lado. Con sigilo digno de un gato con botas se había acercado con algo en las manos. Muy sonriente me mostró su libro Casi toda la verdady me dijo: Te lo regalo. Sé que lo sabrás apreciar. Le agradecí su bello gesto y comencé su lectura allí mismo. Leí el libro con gusto y rápidamente por lo que pude decirle a Walter días después que me había gustado mucho su libro y le pedí su autorización para publicarlo en la red. El gustosamente aprobó la idea y de antemano agradeció la difusión de su trabajo.

Apenas el año en 2014  comencé a cumplir el ofrecimiento que le hice a Walter en la FILUC 2011. Espero que disfruten del primero de los textos de Walter Rodriguez Pilatti que con gran humildad nos cuenta Casi toda la verdad.

Gracias Walter por el regalo.

Deseamos disfruten de la entrada

Richard Montenegro

 

Julio Cortázar: Ese muchachote pícaro

Walter Rodríguez Pilatti

 

Libro: Casi toda la verdad, del uruguayo/venezolano Walter Rodríguez Pilatti, “Que es una recopilación de las notas dedicadas a los escritores que el autor conoció”.

Julio Cortázar lo considero como un autor dentro del boom, no por su obra, sino por su amplitud frente a la de todos los demás, como a uno de los escritores diferentes, en el sentido que no creo que fuera el más pendiente del boom en cuanto tal, pero sí que permanecía atento a lo que ocurría con sus libros. Se puede decir que era un revolucionario pacífi­co, un pensador o más bien, un intelectual en toda la línea, muy alerta a las circunstancias de los cambios en Latinoamérica.

 

 

Collage de la celebración del primer centenario del escritor argentivo Julio Cortázar. Recoge fechas de los momentos estelares de su vida como escritor y otros aspectos de su personalidad.

Yo lo conocí a principios de los años setenta en el único regreso que hizo desde París, donde vivió la mayor parte de su vida, lo recuerdo como un gran borgiano, porque era un admirador de Borges, de quien fue amigo y de quien, sin embargo, se separó por intermedio de una carta ya famosa durante una cena en Barcelona, escrita a pedido de él por Ugné Karvelis.

 

          Ugné Karvelis, hermosa mujer que fue la primera compañera de vida de Julio Cortazar.

 

Ugné fue su compañera, con la que rompió definitivamente cuando apareció Carol Dunlop. En esa carta se explica porqué Cortázar se negó a asistir al almuerzo que Gallimard organizó en su honor: «Me encargó decirle a Borges, que seguía siendo un gran admirador del escritor y de su obra, pero que le resultaba imposible encontrarlo por razones que cier­tamente él comprendería», escribió Ugné, o sea, que Ugné fue la que le dijo a Borges en 1977, que Cortázar ya no tenía más interés en comer con él.

El documento expedido por el Ejército argentino al joven Julio Florencio Cortázar, como conscripto.

Supongo que el fondo de la ruptura debe buscarse en razones extraliterarias: los primeros libros de Cortázar fueron ilustrados por Norah, hermana de Borges, con la que mantenía una linda amistad extensiva al propio Borges. Creo que el distanciamiento de Norah y Julio afectó de alguna manera su relación con Borges.

Hace 34 años se nos fue a otro plano unas de las figuras literarias más trascendentales de la literatura latinoamericano, Julio Cortázar. Miembro del boom literario, se destacó por una sólida obra y de enorme prestigio literario. Participó en luchas políticas de gran importancia, como el apoyo a la Revolución Cubana, que era atacada de manera implacable por los gobiernos norteamericanos, y la denuncia de las dictaduras del Cono Sur y el criminal Plan Cóndor. Fue amigo del asesinado presidente Salvador Allende.

 

Este autor que era muy preciado como traductor, sobre todo de Ed­gar Allan Poe, fue tildado en varias oportunidades de estar muy influen­ciado por Borges, por lo que había de Borges en su obra, pero yo creo que Cortázar fue tomando su propio ritmo de escritura y que lo que pudo haber compartido con su compatriota, aunque de forma distinta, es el elemento o el género fantástico.

Él era un hombre afectivo, sobre todo al hablar de Onetti, de quien era un gran admirador y con el que se encontraba cuando podía. Le gusta­ba mucho su obra, la que consideraba que no podría haber sido hecha por los escritores del boom, porque mientras que a ellos les hubiera costado mucho alcanzar su calidad, para Onetti eso era algo muy sencillo.

 

Julio Cortázar, escritor de izquierda, fue un consecuente defensor de los pueblos de Chile, Argentina y Uruguay, azotados por criminales dictaduras militares. Denunció al genocida Pinochet, a los militares fascistas argentinos y uruguayos. Fue defensor de la Revolución Cubana.

 

Onetti tiene algo así como una mirada tétrica, Cortázar, en cambio, parece siempre a punto de reírse, quizás por eso mismo, sus literaturas son tan distintas. En las fotografías se le puede ver con una sonrisa en los labios, por cierto, su barba le daba un aire de muchacho pícaro. Creo que Rayuela ha sobresalido por sobre sus demás libros, aunque en general su obra es monolítica, siempre resulta interesante para alguien. Un tal Lu­cas es un texto que nos permite vivir como lo vivió su autor. El y Benedetti son los dos escritores de los que sus lectores recuerdan los nombres de sus cuentos, sin importar el de los libros propiamente dicho, porque han logrado una universalización de su obra. Así piden a los libreros El perseguidor, Circe o Cartas a mamá, títulos ya emblemáticos de la lite­ratura en lengua española. Hay mucho del realismo maravilloso en sus cuentos, como El perseguidor o Bird sobre la vida de Charlie Parker, que en Argentina han sido llevados al cine, curiosamente, no así sus no­velas. A Rayuela la llamaron cuando salió, el Uliseslatinoamericano, quizás por eso a Cortázar lo estudian en las universidades.

 

La máquina de escribir que usaba Julio Cortázar. De esa herramienta salieron sus mejores obras literarias, pero también pronunciamientos y proclamas, porque, no se olvide, Julio Cortazar era un gran revolucionario como lo fue Gabriel García Márquez, con el cual sostuvo una sólida amistad.

En Francia, donde vivió muchísimos años se dedicó a la traducción. Allí obtuvo con El libro de Manuel, el Premio Médicis que se otorga a la obra extranjera considerada la mejor publicada durante ese año, que en América se leyó mucho, pero no tanto como se esperaba, es una de sus obras más ligeras, como La vuelta al día en ochenta mundos, que es un texto largo, muy bien escrito.

Walter Rodríguez Pilatti, uruayo que amarró su corazón a Venezuela. Ha participado en las grandes instituciones del libro del Estado venezolano como Kuaimare, Cenal y otras. 

De los autores del boom, los que más congeniaban con Cortázar eran Vargas Llosa, Onetti, Rulfo, Carlos Fuentes, todos los que, junto con García Márquez consideraban que Cortázar pertenecía a la vanguardia porque era el que iba delante de todos en ese cambio que estaba dando la literatura latinoamericana. Borges no pertenecía al boom, porque ya se vendían sus libros desde antes y porque además, no participaba de esa amistad común entre todos ellos. Pero Cortázar será, para siempre, una parte entrañable de nuestro corazón, que es mucho más de lo que se pue­de decir de cualquier otro escritor.

000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000

Walter Rodríguez Pilatti nació en 1940 en Bella Unión, Uruguay. Desde 1975 vive en Caracas.

A los diecisiete años comenzó a trabajar en el mundo del libro, en la Feria de Montevideo, y ya no abandonó el medio editorial y de las librerías, para continuar después en Caracas donde se ha convertido en la figura emblemática de la librería Lectura desde hace muchos años.

Ha sido presidente de la Cámara Venezolana del Libro durante tres períodos; miembro de la Junta Directiva de Fundalibro, y posteriormente del Centro Nacional del Libro; directivo de la Fundación Kuaimare del Libro Venezolano y vicepresidente del GIE (Grupo Interamericano de Editores). Siempre presente en ferias internacionales, congresos y todo lo relacionado con la vida literaria y cultural.

000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000

El libro 13 fábulas y otros relatos, del escritor venezolano Richar Montenegro, editado por la editorial El Perro y la Rana en 2007 y 2008, en la Colección Todos los días un libro.

Richard Montenegro. Perteneció a la redacción de las revistas Nostromo y Ojos de perro azul; también fue parte de la plantilla de la revista universitaria de cultura Zona Tórrida de la Universidad de Carabobo. Es colaborador del blog del Grupo Li Po: http://grupolipo.blogspot.com/ y de la Revista Caracola (revistacaracola.com.ve / humbertocaracola@gmail.com). Es autor del libro 13 fábulas y otros relatos, publicado por la editorial El Perro y la Rana en 2007 y 2008; es coautor de Antología terrorista del Grupo Li Po publicada por la misma editorial en 2008 , en 2014 del ebook Mundos: Dos años de Ficción Científica y en 2015 del ebook Tres años caminando juntos, ambos libros editados por el Portal Ficción Científica. Sus crónicas y relatos han aparecido en publicaciones periódicas venezolanas tales como: el semanario Tiempo Universitario de la Universidad de Carabobo, la revista Letra Inversa del diario Notitarde, El Venezolano, Diario de Guayana y en el diario Últimas Noticias Gran Valencia; en las revistas electrónicas hispanas Alfa Eridiani, Valinor y Gibralfaro, Revista de Creación Literaria y de Humanidades de la Universidad de Málaga, y en portales o páginas web como la española Ficción Científica, la venezolana-argentina Escribarte y la colombiana Cosmocápsula.

 

 

 

 

 

 

 

 

Artículos relacionados

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.