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Invadirnos no es vencernos

Theodoro Roosevelt comenzó la política del gran garrote contra los pueblos latinoamericanos. Esa sonrisa cínica abrió los cauces de los capitales imperialistas y el anexionismo que le quitó a Cuba la región de Guantánamo, la anexión de Puerto Rico, la agresión a Venezuela en 1903 de los imperios europeos que se querían repartir a Latinoamérica

El Presidente Cipriano Castro fue un verdadero patriota nacionalista y antimperialista que proclamó: “La bota infamante del extranjero ha hollado el sagrado suelo de la Patria”. Y llamó al pueblo venezolano a combatirlo.

José Gregorio Linares

Exclusivo del autor para la Revista Caracola

Cada vez que un Presidente de EEUU anuncia una intervención militar contra cualquier nación del mundo, debemos tomarnos la amenaza en serio. En el siglo XX el primer Presidente en recurrir a la invasión como política exterior fue Teodoro Roosevelt. Durante su gobierno (1901-1909) alcanzó éxitos notorios invadiendo pequeños países desarmados. Consiguió amputarle el territorio de Guantánamo a Cuba en 1901, y el de Panamá a Colombia en 1903. En 1905 invadió República Dominicana y logró que EEUU se quedara con el 60% de lo recaudado en las aduanas. Más tarde invadió nuevamente Cuba y Panamá. Estas invasiones ocasionaron grandes pérdidas de vidas, cuantiosos daños al patrimonio público y privado, y terribles lesiones a la dignidad humana. A raíz de esto Roosevelt obtuvo el Premio Nobel de la Paz.

Pues bien, el gobierno de Roosevelt adversó sistemáticamente al presidente de Venezuela Cipriano Castro (1899-1908). Éste impulsaba una política antimperial y nacionalista que en la Casa Blanca no estaban dispuestos a tolerar. El venezolano se atrevió a incrementar el pago de impuestos a las compañías extranjeras que funcionaban en el país, entre ellas a la empresa estadounidense New York and Bermúdez Company que explotaba el lago de asfalto Guanoco, el mayor del mundo. Entonces el gobierno de EEUU hizo todo lo posible por boicotear a Castro: 1) promovió la baja de los precios internacionales del café, nuestro principal producto de exportación, para reducir nuestros ingresos y afectar nuestro presupuesto; 2) favoreció en su rol de “mediador” a las potencias europeas que en 1902-1903 invadieron Venezuela, concediéndoles ganancias ilegítimas pagadas a costa de nuestro erario; 3) permitió la falsificación de moneda venezolana en su territorio, a sabiendas de que sería distribuida en Venezuela entre los enemigos del Castro; 4) financió al jefe de la oposición y líder de la “Revolución Libertadora”, el banquero Manuel Antonio Matos, quien recibió un cheque por cien mil dólares para promover la guerra civil ; 5) utilizó a Colombia y a su régimen conservador para que le hiciera la guerra a Venezuela y desestabilizara nuestro gobierno; 6) desarrolló una campaña periodística contra Castro, donde lo tildaron de “mono ignorante” e “inmoral” ; 7) apoyó a los venezolanos opositores que desde esa nación organizaban expediciones militares contra Venezuela, entre ellos a Antonio Paredes; 8) se valió de la “Unión de Repúblicas Americanas”, antecesora de la OEA, para hostigar a Venezuela y aislar a nuestro gobierno, etc.

El imperialismo yanqui bajo la presidencia de Theodoro Roosevelt, cecesionó por la fuerza a la república de Colombia y la arrebató el Departamento de Panamá y lo convirtió en “república independiente”.

Nada de esto le dio resultado. Entonces el gobierno de EEUU buscó entre el círculo cercano al Presidente Castro, un traidor para dar un golpe de Estado y lo encontró en la persona de Juan Vicente Gómez quien entregó el país a los consorcios petroleros estadounidenses. Cuando esto ocurrió desde la Casa Blanca ya estaban preparando una invasión por si el traidor no podía controlar la insurrección popular. Roosevelt ordenó: “Sería bueno enviar a Venezuela varios barcos, sobre la marcha, y hacer los preparativos para despachar un transporte con marinos. Pienso también que el Comando Unificado debe preparar un plan de acción en caso de que tengamos necesidad de hacerlo”. Lo planificó, pero lo asaltaron las dudas.

Si le parece que estos hechos se parecen demasiado a lo que está ocurriendo ahora, debo agregar que la razón principal por la que Donald Trump no ejecuta libremente la invasión contra Venezuela es porque sabe, al igual que lo supo Roosevelt, que cuando las potencias europeas invadieron nuestro país en 1902 1903, los venezolanos se organizaron en milicias para defender la soberanía nacional. El primero en alistarse fue el médico de los pobres José Gregorio Hernández, un hombre de paz con conciencia de Patria. También lo hizo el “Mocho Hernández” quien dejó a un lado sus diferencias con el gobierno y  sin dejar de ser opositor enfrentó la planta insolente del extranjero, lo que probablemente ocurrirá con la gente patriota de base de la oposición si al imperio se le ocurre invadirnos. Del mismo modo en aquella época contamos con aliados de Suramérica: Zelaya en Panamá, Eloy Alfaro en Ecuador, los liberales, dirigidos por Rafael Uribe Uribe en Colombia, y la Argentina, representada por su canciller Luis María Drago. Nuestra América, nos apoyó y nos respaldará porque somos un mismo pueblo en distintos territorios. Todos aprendimos de Bolívar, Sucre, Martí, Manuela Sáenz, Juana la Avanzadora. Así que una cosa es invadirnos; y otra, muy distinta, someternos y derrotarnos.

El gobierno imperialista norteamericano de Theodoro Roosevelt mediatizó las luchas independentistas del pueblo cubano, la quitó parte del territorio al Oriente de la Isla y le impuso la infame e intervencionista Enmienda Platt, que perpetuaba el dominio yanqui sobre Cuba.

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