Empezó el frío y arrastró con él la nostalgia

Bob-Dylan,-pintura.web
«Añoraba el sol. No sé por qué causa desconocida su ánimo estaba frío como el día, con una frialdad de abandono». Pintura de Bob Dylan.

Narrativa

EMPEZÓ EL FRÍO Y ARRASTRÓ CON ÉL LA NOSTALGIA

Yury Weky

Especial de la autora para la Revista Caracola 

Añoraba el sol. No sé  por qué  causa  desconocida  su  ánimo estaba  frío como el día, con  una frialdad  de abandono. Internamente había algo que le molestaba. ¿Qué mecanismos inconscientes la movían para la fuga, el vuelo?

Tomó el abrigo. Se lo puso. Se miró en el espejo. Había adelgazado demasiado. Lucía  desvalida. Se quitó el abrigo. Era muy  pesado para  el inicio del invierno o fin del otoño. Fue a la ventana. Se pegó al vidrio. Afuera  era todo gris.

Vistió más liviano… también la idea le aligeraba los movimientos y le ponía  a flotar el alma. Tomó el tren y se fue a la Universidad. Ochenta kilómetros  del pueblo. Nada  la ataba ahora y estaba distraída con sus amigos. Ella, tan conversadora, en estos momentos hablaba sólo por dentro.

Arreglaré  mis valijas con lo indispensable y me iré en el tren de la noche que sale para Roma. Allí  trabajaré de intérprete  y viviré. Me iré  a París y haré de traductora y viviré. Me iré  a Catania y haré de preparadora  en Literatura India, escribiré para un periódico del Norte y reportaré las noticias  del Sur. Me quedaré en casa  y esperaré… esperar significa lo estático, la conformidad, el mirar en el vacío y soñar a transformar la vida mientras  se le ve  pasar  con  las manos entrelazadas, esperar …esperar significa …esperar…un aleteo de pájaro sin plumas queriendo volar, esperar es incertidumbre, esperar  ¿cuánto tiempo? No hay  seguridad  en la espera. En la espera el tiempo se traduce en un ciclo monótono, se desvisten los árboles, arrecia el frío, luego todo oscuro, el viento que habla afuera y golpea las ventanas y susurra y grita, luego el florecer,  el calor, el caer de las hojas, el frío, el viento, el calor, el caer  de las hojas, el frío, el viento. La espera es la cabeza blanca, el pecho frío, las manos vacías, los ojos hundidos  por el llanto, el rostro intraducible, es el morir. La  espera es el morir, es el silencio rondando  entre los pies hasta hacernos caer en el grito. ¿Esperar qué? ¿Cuánto tiempo?

Sólo cargará su equipaje  de palabras. Esa mañana mientras iba en el tren estaba en el aire y pensaba  ni que corra trece mil quinientos kilómetros me quitaré este miedo, pero algo me molesta en mi interior y ya no sé qué hacer con mis manos, mi cabeza, mis pies. Añoro  el sol.

Me iré a Siracusa, trabajaré en teatro, seré Yocasta el próximo verano en el Teatro Griego, vecino a La Fuente Aretusa .Están rodando una película en Taormina, haré de extra  y después  será el vuelo. La espera no. La espera significa inseguridad, el albur…y yo no sé que me pasa pero ésta no soy yo, la espera es el café, el cigarrillo, las manos trémulas. Estoy más delgada, la espera me está secando, ya no tengo voluntad de hacer las escaleras y subir  hasta mi cuarto a dormir, prefiero quedarme abajo, con el frío que hace  no debo  dormir en el día, tengo que estar en movimiento  para calentarme el cuerpo ,en las noches hay más frío y entonces  no puedo  dormi . Añoro  el sol, la espera no.

La espera es la renuncia, el rincón, el caminar despacio, sin prisa para que rinda el día  y no aturdirse  por las noches con los lamentos de viento en la ventana. La espera no, añoro el sol.

En la  Universidad los amigos la abrazan, son solidarios con su  idea: no a la espera. Cada día que pasa se pierde entre la espera.

Me iré a Landriano: haré compañía a María, cocinaré  para las dos, caminaré por el pueblo, leeré. Me iré a Milano con la zía  Ángela , le serviré  de compañía, visitaré la ciudad, haré de guía  a los turistas, trabajaré en la casa de decoración que tiene la zía, subiremos hasta Suiza, comeremos chocolates. La espera es como una  puerta cerrada  que no se abre jamás porque se perdió la llave, es un reloj  que se paró al romperse la cuerda, es estar mudo.

Me iré a Cortina d’ Ampezzo y haré  un reportaje sobre los deportes de invierno. Me iré a La Coruña, trabajaré con  Lito  en la fotografía, haremos exposiciones sobre el puerto, los pescadores, las construcciones navales y viajaremos por toda la costa de España  o iremos a Santiago de Compostela  o nos aventuraremos a seguir la ruta del Cid, fotografiaremos todo.

Estoy aquí, sentada en mi banco, mi profesor  de Literatura Oriental lee en este  momento versos de  un poeta  chino. Es la poesía de  Tu-Fu y  se llama  Pensamientos Otoñales:

“Las tristes lluvias han vuelto

como si el río  llorara

porque  se marchó el buen tiempo…”

Tal vez  es la atmósfera  que me envuelve y pone delgadito mi ánimo, creo que estoy  llorando, anoto en mi  libreta  P.R.M.

Avola, Italia 1971

Publicado  en Profundidad. Cuarta Etapa Nº 26. Lunes 24 de octubre 1988

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