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El inmoral tren de vida del corrupto Diego Salazar robando a PDVSA y al pueblo venezolano

Un mal venezolano, pillo de siete suelas, ladrón contumaz y profanador del nombre y el ejemplo de su padre, Diego Salazar, formó parte de la estrategia imperialista para destruir a Pdvsa desde adentro. Lo que no pudo hacer el 2002 la llamada “meritocracia”, destruir nuestra principal empresa con el golpepetrolero de 2002, ni con el paro ni con el sabotaje, ni con el terrorismo promovido por los gobiernos y presidentes norteamericanos Bush, Obama y ahora Trump, lo estaban haciendo en silencio estos rufianes, robando a malsalva el dinero de la industria petrolera, implotando desde adentro nuestra principal industria.

Cortesía de La Iguana para la Revista Caracola

Comentario necesario 

El Presidente Nicolás Maduro y el Fiscal General de la República, Tarek William Saab, están dando uno de los pasos más audaces en la cruzada contra la corrupción que se conozca en la historia republicana. Hecho de magnitudes y proyecciones insospechadas para el saneamiento de la administración comenzando por PDVSA la primera y principal industria del país, que venía siendo implotada desde adentro, para gozo del imperialismo yanqui y las transnacionales petroleras y la burguesía traidora, por una red de delincuentes enquistados en altos cargos, complotados con sectores de la empresa privada, compañías anónimas, corporaciones, prestigiosos bufetes de abogados, y con poderosas y extensas redes en el exterior. 

Lo que se ha descubierto es de una gravedad extrema y que sólo la honestidad y rectitud del presidente Maduro qua actuó a tiempo con la gran maniobra política que nos llevó a elegir la Asamblea Nacional Constituyente y ella destituyó a la Fiscal delincuente Luisa Ortega Díaz, bajo cuyo mandato se construyó la monstruosa madeja de corrupción que hoy se está debelando, el “dejar hacer”, la corrupción del Ministerio Público, con el asesoramiento de su consorte, el también delincuente y traidor Germán Ferrer y la más insólita e increíble impunidad de los delitos, sólo comparable con la impunidad contra los delitos y los delincuentes en la Cuarta República. 10 años de desmontaje de buena parte del sistema de justicia en Venezuela que la pusieron al borde de un profundo barranco, que se frenó a tiempo con la llegada de la Constituyente, la elección de un incorruptible Fiscal General y hurgar en la podredumbre que estaba sembrada pero que está siendo descubierta, y apenas es la puntica. 

Las investigaciones trajeron algo que no deja de ser doloroso para los revolucionarios, el descubrimiento de un delincuente de siete suelas, Diego Salazar, en mala hora hijo del que fuera un gran patriota y revolucionario Diego Salazar, hombre probo, íntegro, incorruptible que dio su vida por la Revolución por la que luchó siempre. Si el verdadero Diego Salazar estuviese vivo probablemente moriría de dolor al saber que un hijo suyo es la negación de lo que él fue, un vulgar delincuente saqueando durante 10 años los dineros de Pdvsa, viviendo con el boato que produce la riqueza mal habida como uno de aquellos jeques árabes de un emirato o un saudita que nadan en petróleo. Da asco lo que ha descubierto el valiente Fiscal y, lamentablemente, esa delincuencia salpica nada más y nada menos que una de las figuras más prestigiosas de la Revolución Bolivariana, Rafael Ramírez, en el tráfico y venta subrepticia de petróleo, la estafa con el buque de perforación por unos servicios que no prestó por estar inservible y que le costó a la nación 1100 millones de dólares. Cierto o no, deberá probar su inocencia. Debe dejar la incontinencia verbal y el enfrentamiento al Presidente, para preparar una defensa real y objetiva aquí en Venezuela. Su sobrino Diego Salazar lo involucra seriamente. No estamos dentro de la Fiscalía pero conocemos al Fiscal Tarek William Saab, y sabemos que es un hombre no sólo íntegro y honesto sino que jamás se dejaría manejar o ser instrumento de nadie. Acaba de demostrarlo cuando la derecha fascista ejerció sobre él las más insólitas presiones, utilizar incluso miembros de su familia para que se doblegara a la sedición y a la traición para defenestrar a los miembros del Tribunal Supremo de Justicia y dar luz verde a un golpe “legal”.    

El decisivo y audaz paso político dado por el Presidente Maduro, que evitará el derrumbe de la Revolución, –yo lo califiqué de Revolución en la Revolución en un trabajo reciente sobre este tema–, le salió al paso al plan que ya el imperialismo yanqui tenía montado para destruir el proceso bolivariano con una acusación de corrupciones masivas de dirigentes revolucionarios. Esto nos recuerda la magistral jugada política del Comandante Fidel Castro con el caso del General Arnaldo Ochoa y los Hermanos La Guardia, quién conjuró una trama monstruosa de narco tráfico donde Cuba era utilizada de puente para llevar la droga proveniente de Colombia que enviaba en cártel de Medellín. Hubo un juicio a Ocho por contrabandista, corrupto y poner en peligro las operaciones en Angola, y los hermanos La Guardia que ya habían montado toda la estructura y puesto a la orden a Varadero, en Matanzas, donde aterrizaban las avionetas con cargas de drogas procedentes de Colombia y Panamá y de allí salían para los Estados Unidos. Antes que actuara el imperialismo, incluso con una invasión militar, Fidel le salió al paso y se produjo el descubrimiento de aquel monstruoso complot. El que quiera documentarse sobre ese proceso puede leerlo en el libro: “Vindicación de Cuba”. 

Pero la mediática internacional trata de sacarle punta a este caso para involucrar desde el Presidente Maduro para abajo en todo el alto mando político y militar de la República, pero la gran maniobra fue conjurada, momentáneamente detenida.   

Reproducimos lo publicado por el periódico español El País, con las reservas del caso, pues el veneno anti bolivariano se puede apreciar en su lectura, pese a que el reportaje se apoya en datos que suponemos dados a conocer por la propia Fiscalía General de la República de Venezuela. 

Humberto Gómez García

Director Revista Caracola

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El exquisito vino francés Pomerol Petrus, de la cosecha de 1990, estaba entre los favoritos del pilluelo Salazar, que se preciaba como gran catador de vinos europeos. Francia, Portugal, España… Bebidas compradas con el dinero que le robaba a Pdvsa.

El empresario venezolano Diego Salazar tenía una debilidad: el vino Pomerol Petrus de 1990. Su precio, 5.560 euros la botella. En diciembre de 2012 se hizo con 694 unidades de este y otros caldos selectos, Dom Perignon incluido. La factura de Lavinia, en el bulevar de la Madelaine de París, sumó 493.573 euros.

El dispendio es un ejemplo del tren de vida que envolvió durante una década a Salazar, a su primo Luis Mariano Rodríguez, y al exviceministro de Energía y Petróleo de Venezuela Nervis Villalobos. Los tres formaron parte de la presunta red de dirigentes y empresarios cercanos al Gobierno del expresidente Hugo Chávez que ocultó 2.000 millones de euros en Andorra. Y juntos desembolsaron cerca de 10 millones de euros en bienes de lujo. Su minuta incluyó generosas invitaciones a terceros, según las facturas a las que ha tenido acceso EL PAÍS.

En su espiral de gastos, Salazar y Ramírez abonaron tres millones de euros en joyería; dos millones en obras de arte; un millón en vinos y 516.012 euros en el alquiler de helicópteros. Sus facturas incluyeron también trajes a medida (953.000 euros) y un apartado que puede denominarse caviar, jamón y delicatessen varias (125.000).

Los pagos se canalizaron a través de una telaraña de 37 cuentas corrientes que la presunta trama manejó entre 2007 y 2012 en la Banca Privada d’Andorra (BPA). La mayoría de estos depósitos tenían detrás sociedades creadas en Panamá. La juez de Andorra Canólic Mingorance rastrea si la red usó su madeja mercantil para cobrar comisiones ilegales a empresas extranjeras que después recibieron contratos de la compañía estatal Petróleos de Venezuela, SA (PDVSA).

El capítulo de joyería —el más ostentoso con 3,4 millones de euros— recoge la compra en 2011 por 1,7 millones de euros de 109 relojes de lujo, entre los que figuran un centenar de Rolex y Cartier. La adquisición se gestionó a través de una sociedad panameña controlada por Salazar, que es primo de Rafael Ramírez, expresidente de PDVSA y hasta hace dos semanas embajador de Venezuela ante la Organización de Naciones Unidas (ONU). El familiar del exministro también se gastó un millón de euros en una joyería de Caracas en relojes y cadenas de oro y brillantes.

Las autoridades venezolanas detuvieron la semana pasada en la capital de ese país a Salazar por su presunta participación en la trama y la Fiscalía anunció que ha abierto una investigación contra Ramírez, un hombre fuerte de Chávez.

Otra empresa panameña, Josland Investments, abonó en 2011 una factura de 90.500 euros en relojes que incluía dos Rolex de oro amarillo. Tras esta adquisición aparece el nombre de Nervis Villalobos, viceministro de Energía de Venezuela entre 2004 y 2006, que fue arrestado en Madrid el pasado octubre por una causa diferente de la que se investiga en Andorra. Los dos abogados de Villalobos han declinado responder a las preguntas de este periódico.

La gastronomía gourmet fue una constante. Una factura de octubre de 2012 muestra que Salazar abonó 42.398 euros por adquirir 9,3 kilos de jamón ibérico Joselito y 40 tarrinas de caviar de beluga, entre otros manjares. Su primo Rodríguez desembolsó en una tienda de París otros 61.000 euros por 40 recipientes de estas huevas y otras 40 unidades de la variedad osciétre.

Expolio

El apartado de hoteles confirma que Salazar adoraba el lujo. El empresario corrió con la cuenta del Ritz de París de los ciudadanos Javier R. e Irma T. Por su alojamiento en este establecimiento de estancias palaciegas, el primo del exministro Ramírez desembolsó 575.000 euros por una decena de reservas durante diez años. Las facturas contemplan cargos de 34.216 euros por el alquiler de limusinas y de 6.223 por una jornada de copas en el bar del Ritz, el Hemingway.

Acostumbrado a los lujos que acostumbraba a darse el “empresario” Diego Salaza, en sus viajes a París era “normal” hospedarse, él y sus amigotes, en el super lujoso Hotel Ritz, pagando él las cuentas de todo un numeroso grupo de sinvergüenzas con el dinero que le robaba a los venezolanos.

El Four Seasons de París, un hotel con tapices del siglo XVIII, fue otro de los establecimientos elegidos por Salazar para agasajar a sus conocidos. El primo del exministro chavista abonó una factura de 150.000 euros por varias estancias en 2011 de dos ciudadanas venezolanas.

El nombre de Salazar también aparece vinculado al pago de una factura de 412.302 euros de una firma de vuelos corporativos, que incluyen desplazamientos a Santo Domingo (República Dominicana). Su primo Luis Mariano Rodríguez autorizó en 2010 a la BPA el pago una transferencia de 470.000 euros para abonar unos trajes adquiridos en Francia.

Y es que fue precisamente la BPA la entidad que usó la presunta trama chavista para blanquear su botín y abonar sus lujosas compras. Las autoridades de Andorra, donde hasta el pasado año regía el secreto bancario, intervinieron en marzo de 2015 este banco. Estados Unidos denunció que la institución financiera fue empleada por bandas criminales para blanquear fondos. Sus expropietarios lo niegan.

La Fiscalía de Venezuela eleva a más de 3.500 millones el presunto expolio de PDVSA y ha anunciado recientemente que en el registro de la casa de Salazar en Caracas encontraron documentos que implican a Rafael Ramírez, el hombre de confianza del expresidente Chávez que dirigió durante 12 años la petrolera estatal.

DOS MILLONES EN ARTE VENEZOLANO

La obra, Muelles sobre grúa, del insigne pintor Armando Reverón, valorada a vuelo de pájaro por 438.850 euros, estaba en la pinacoteca del pillo Diego Salazar.

El empresario Diego Salazar dispone de una pinacoteca de arte venezolano valorada en casi dos millones, según una tasación de 2008 elaborada por una galería de Caracas a la que ha tenido acceso EL PAÍS

La joya de su patrimonio es el óleo sobre tela Los morochos de Aguerrevere Herrera de Arturo Michelena. La pieza tiene un precio de mercado de 636.630 euros.

Su colección incluye las pinturas Muelle sobre grúa de Armando Reverón (438.850 euros) y el óleo El 19 de abril, firmado por Michelena y tasado en 341.658 euros.

Salazar, que fue detenido en Caracas recientemente y es primo de Rafael Ramírez, expresidente de PDVSA y exembajador de Venezuela en la ONU, sentía predilección por el pintor Mateu Manaure. Dispone, al menos, de ocho obras de este artista modernista valoradas en 136.000 euros.

La tasación figura en las pesquisas que instruye una juez de Andorra sobre la presunta trama de blanqueo vinculada al expolio de PDVSA.

(El País)

 

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