Opinión Trincheras de Ideas 

El delincuente Diego Salazar, traidor a su país y al honor de su padre

Diego Salazar, pillo de siete suelas, finalmente fue alcanzado por la justicia y su mundillo burgués donde se dio una vidorria de nuevo rico, se desplomó y ahora espera un juicio donde le espera seguramente una condena no menor a 30 años de prisión.

Trincheras de Ideas

Humberto Gómez García

El Presidente Nicolás Maduro y el Fiscal General de la República, Tarek William Saab, están dando uno de los pasos más audaces en la cruzada contra la corrupción que se conozca en la historia republicana. Hecho de magnitudes y proyecciones insospechadas para el saneamiento de la administración comenzando por PDVSA la primera y principal industria del país, que venía siendo implotada desde adentro, para gozo del imperialismo yanqui y las transnacionales petroleras y la burguesía traidora, por una red de delincuentes enquistados en altos cargos, complotados con sectores de la empresa privada, compañías anónimas, corporaciones, prestigiosos bufetes de abogados, y con poderosas y extensas redes en el exterior. Todo manejado, maquiavélicamente planificado desde los organismos de inteligencia yanqui y de la alta política de gobierno norteamericano, tanto el de Barack Obama como el del actual presidente Trump.

Lo que se ha descubierto es de una gravedad extrema y que sólo la honestidad y rectitud del presidente Maduro, qua actuó a tiempo con la gran maniobra política de convocar a una constituyente como salida política a la crisis generada por la extrema derecha fascista y que nos llevó a elegir la Asamblea Nacional Constituyente y ésta, dentro de sus primeras y grandes decisiones, destituyó a la Fiscal delincuente Luisa Ortega Díaz, bajo cuyo mandato se construyó la monstruosa madeja de corrupción que hoy se está debelando, el “dejar hacer” a los delincuentes, la corrupción de fiscales del Ministerio Público, con el asesoramiento de su consorte, el también delincuente y traidor Germán Ferrer y la más insólita e increíble impunidad de los delitos, sólo comparable con la impunidad contra los delitos y los delincuentes en la Cuarta República, que de esa película tiene varios rollos. 10 años de desmontaje de buena parte del sistema de justicia en Venezuela que la pusieron al borde de un profundo barranco, que se frenó a tiempo con la llegada de la Constituyente, y la elección de un nuevo e incorruptible Fiscal General de la República, confiable, honesto y que comenzara a hurgar en la podredumbre que estaba sembrada en el Ministerio Público, estado generalizado de descomposición que con la acción de la ANC y el nuevo Fiscal, está siendo descubierta paulatinamente, apenas hemos visto la punta de iceberg lo que ha significado el encarcelamiento de más de 60 altos gerentes, incluyendo el presidente de PDVSA y del Ministro de Petróleo.

Las investigaciones trajeron algo que no deja de ser doloroso para los revolucionarios, el descubrimiento de un delincuente de siete suelas, Diego Salazar, en mala hora hijo del que fuera un gran patriota y revolucionario Diego Salazar, hombre probo, íntegro, incorruptible que dio su vida por una Revolución por la que luchó siempre. Si el verdadero Diego Salazar estuviese vivo probablemente moriría de dolor al saber que un hijo suyo es la negación de lo que él fue, un vulgar delincuente saqueando durante más de 10 años los dineros de Pdvsa, viviendo con el boato que produce la riqueza mal habida como uno de aquellos jeques árabes de un emirato o un saudita que nadan en petróleo. Da asco lo que ha descubierto el valiente Fiscal y, lamentablemente, esa delincuencia salpica nada más y nada menos que una de las figuras más prestigiosas de la Revolución Bolivariana, Rafael Ramírez, en el tráfico y venta subrepticia de petróleo. Cierto o no, deberá probar su inocencia, contener su lengua y defenderse si tiene armas legales con que hacerlo. Debe dejar la incontinencia verbal y el enfrentamiento al Presidente, para preparar una defensa real y objetiva. Su sobrino Diego Salazar lo involucra seriamente. No estamos dentro de la Fiscalía pero conocemos al Fiscal Tarek William Saab desde hace muchos años, y sabemos que es un hombre no sólo íntegro y honesto sino que jamás se dejaría manejar o ser instrumento de nadie. Acaba de demostrarlo cuando la derecha fascista ejerció sobre él las más insólitas presiones, utilizar incluso miembros de su familia para que se doblegara a la sedición y a la traición para defenestrar a los miembros del Tribunal Supremo de Justicia.

Se puede leer en Wikipedia: En 1989 el General Arnaldo Ochoa fue acusado de estar vinculado con oficiales del Ministerio del Interior cubano para la realización de operaciones de narcotráfico con el Cartel de Medellín (Colombia). Según relata el diario Granma, Ochoa y sus cómplices, conspiraron para transportar seis toneladas de cocaína vía Cuba, recibiendo a cambio 3,4 millones de dólares. El 12 de junio de 1989 fue enjuiciado por un tribunal militar. Se le acusó a él y a trece implicados más de contactarse con narcotraficantes internacionales; traficar con cocaína, diamantes y marfil; utilizar el espacio aéreo, el suelo y las aguas cubanas para actividades de narcotráfico; y avergonzar a la Revolución con actos calificados como de alta traición.
Antonio de la Guardia fue uno de los principales organizadores en Cuba del narcotráfico a través del cártel de Medellín que dirigía Pablo Escobar Gaviria. Su vil acción estuvo a punto de provocar una invasión de la Isla por el ejército norteamericano que acusaba al Comandante Fidel Castro de ser el jefe del abobinable negocio.

El decisivo y audaz paso político dado por el Presidente Maduro, que evitará el derrumbe de la Revolución, –yo lo califiqué de Revolución en la Revolución en un trabajo reciente sobre este tema–, le salió al paso al plan que ya el imperialismo yanqui tenía montado para destruir el proceso bolivariano con una acusación de corrupciones masivas de dirigentes revolucionarios. Esto nos recuerda la magistral jugada política del Comandante Fidel Castro con el caso del General Arnaldo Ochoa y los Hermanos La Guardia, quién conjuró una trama monstruosa de narco tráfico donde Cuba era utilizada de puente para llevar la droga proveniente de Colombia que enviaba en cártel de Medellín, que personalmente enviaba Pablo Escobar Gaviria. Hubo un juicio a Ochoa por contrabandista, corrupto y poner en peligro las operaciones en Angola, y los hermanos La Guardia que ya habían montado toda la estructura y puesto a la orden a Varadero, en Matanzas, donde aterrizaban las avionetas con cargas de drogas procedentes de Colombia y Panamá y de allí salían para los Estados Unidos. Antes que actuara el imperialismo, incluso con una invasión militar, Fidel le salió al paso y se produjo el descubrimiento de aquel monstruoso complot, uno de los más graves para la Revolución. El que quiera documentarse sobre ese proceso puede leerlo en el libro: “Vindicación de Cuba”, allí están todas las actas procesales de los encausados, el extraordinario y magnífico discurso del Comandante Fidel Castro que desmonta las maniobras del imperialismo por dañar a Cuba y el daño que los malos patriotas y traidores le habían hecho a Cuba y su Revolución.

Pero la mediática internacional trata de sacarle punta a este caso para involucrar desde el Presidente Maduro para abajo, todo el alto mando político y militar de la República, pero la gran maniobra fue conjurada, momentáneamente detenida. (12/01/18) (humbertocaracola@gmail.com) (@hgcaracola) (revistacaracola.com.ve)

 

 

 

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