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CUARTEL SAN CARLOS MUSEO DE LA MEMORIA HISTÓRICA

La heróica bandera de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional FALN hondea en el Cuartel San Carlos Libre, en el pasado cárcel infamante de los revolucionarios en la Cuarta República.
Vista lateral del histórico Cuartel San Carlos.

CUARTEL SAN CARLOS MUSEO DE LA MEMORIA HISTÓRICA 

Especial del periódico alternativo Idealidad Avanzada para la Revista Caracola

El esfuerzo realizado para que el Cuartel San Carlos se convirtiera en el Museo de la Memoria Histórica de las luchas populares del pueblo venezolano ha sido largo. Han pasado casi doce años del Acto Constituyente que significó la Toma del Cuartel el 26 de julio del 2006 por un grupo de revolucionarios movidos por la imperiosa necesidad de impedir que se siguiera borrando la memoria de las luchas contra los gobiernos puntofijistas, con la demolición por parte del Instituto de Patrimonio Cultural (IPC), de emblemáticos espacios cargados de historia, de sueños libertarios, resumidos en los revolucionarios que estuvieron prisioneros allí: La Pajarera, la Cueva del Humo, los sectores B-5 y B-4, este último, lugar desde donde se realizó la fuga de los parlamentarios presos luego de ser allanado el Congreso Nacional e ilegalizados los partidos comunista y MIR, desaparecieron.

El triunfo del comandante Chávez a la presidencia de la República creó condiciones para que el histórico Cuartel San Carlos jugara un papel importante en la reconstrucción y recuperación de la memoria histórica de las luchas de nuestro pueblo, producto de los cuarenta años de los gobiernos puntofijistas y de la derrota del movimiento revolucionario en la lucha armada desarrollada en ese período; para que, las actuales y futuras generaciones de venezolanos conocieran y conozcan la política de terrorismo de Estado de los gobiernos adeco-copeyanos, impuesta a través de torturas, asesinatos, desapariciones forzadas y masacres contra nuestro pueblo. La nueva realidad política nos brindaba la posibilidad de que el Poder Popular, representado por los combatientes revolucionarios, lo asumiera y lo pusiera al servicio de las luchas del pueblo por la liberación nacional y el socialismo.

Fundación “Capitán de Navío Manuel Ponte Rodríguez” Casa de la Insurgencia. 17 febrero del 2018.

La gran Asamblea de revolucionarios que luchan incansablemente por convertir el Cuartel San Carlos Libre en un museo de la memoria histórica popular.

Luego de la Toma, reunidos en asamblea de revolucionarios, se estableció que, en lo adelante, se llamaría Cuartel San Carlos Libre y se decide nombrar voceros de ese colectivo a la Fundación “Capitán de Navío Manuel último, lugar desde donde se realizó la fuga A la Fundación “Capitán de Navío Manuel Ponte Rodríguez”, la cual, en ese sentido, logra un convenio de cogestión con el Ministerio de Cultura asumiendo así la posesión del Cuartel.

La Fundación “Capitán de Navío Manuel Ponte Rodríguez” era, para entonces, un organismo recién legalizado, desconocido por la casi totalidad de quienes participaron en la Toma, integrado solo por tres personas, siendo a su vez directiva y asamblea, que luego quedó en dos al ser destituido mediante maniobras Roberto Rodríguez Montesinos.

Tiempo después desconocieron la asamblea del 4 de noviembre del 2006 donde se aprobó la incorporación a la Fundación de todos los presos políticos revolucionarios, permitiéndoles así, apoderarse, secuestrar y decidir todo lo que se hacía allí, convirtiendo el proyecto Cuartel San Carlos Libre en lo opuesto a lo que se propuso.

El 7 de marzo de 2007 se realizó una asamblea con mesas de trabajo con la asistencia de expresos políticos, combatientes revolucionarios, familiares, amigos y vecinos donde se acordó que, “el Cuartel San Carlos Libre sería un museo vivo, lugar histórico, espacio político-organizativo de participación insurgente en la construcción del Poder Constituyente; núcleo cultural amplio y subversivo de intercambio artístico, de discusión y formación política e ideológica, de información y comunicación alternativa; 2 Centro cultural para actividades comunitarias, de recreación; una pieza urbana integrada a los espacios públicos del centro de la ciudad”.

Hombres y mujeres luchadores de siempre, guerrilleros y guerrilleras de los años 60 del siglo XX siguen en la lucha porque el Cuartel San Carlos sea un museo que preserve la memoria de las luchas antimperrialistas y anti capitalistas de nuestro pueblo.
En la asamblea para la conversión del Cuartel San Carlos estuvieron presentes muchos revolucionarios, en la gráfica se aprecia a David Nieves, Diógenes Carrillo y Marelys Pérez Marcano.

El cinco de julio del 2009, luego de intensas discusiones internas, ante el abandono de los objetivos que lo alejaban del proyecto original, siendo manifiesta la negativa de la directiva de corregirlo, el directivo de la Fundación Roberto Rodríguez Montesinos, en conjunto con

Humberto Vargas Medina hicieron público un documento donde alertaban y denunciaban lo que sucedía en el Cuartel San Carlos Libre, hecho que ocasionó que los declararan “personas non gratas” impidiéndoles el acceso al Cuartel. Los hechos posteriores demostraron la veracidad de las denuncias

 

y el Cuartel San Carlos se convirtió en un negocio lucrativo: Alquilaron los locales internos y el estacionamiento, utilizaron al libre albedrío para su provecho los recursos otorgados por instituciones como PDVSA y la Alcaldía Metropolitana en la gestión de Barreto. Muerto Paúl del Río las irregularidades se hicieron más evidentes y se utilizó su firma, ya sin efecto por su desaparición fís

 

ica para seguir cobrando una bonificación otorgada por el Gobierno del Distrito Capital. Sembraron hortalizas en las azoteas dañando el edificio patrimonial, se realizaron fiestas con discotecas y bebidas alcohólicas cobrando entrada. Se utilizaron los espacios para venta de cocuy etc. etc.

Sin embargo, a pesar de estas irregularidades, la Fundación “Capitán de Navío Manuel Ponte Rodríguez” inició con AVCONSOL, FEDEFAM y otras organizaciones las discusiones y elaboración en mesas de trabajo del proyecto de Ley “Contra el Silencio y el Olvido” que más tarde se convirtiera en Ley, que, entre otras cosas, dio lugar al Museo de la Memoria…

Ha sido una lucha larga donde la indiferencia permitió que pasaran tantos años para lo que hoy estamos logrando a pesar de las denuncias y movilizaciones que se realizaron.

En ese transcurso logramos recuperar la Fundación “Capitán de Navío Manuel Ponte Rodríguez” con la elección de una nueva directiva que hoy preside Miqueas Figueroa, lo que nos ha permitido estar presentes junto al Instituto de Patrimonio Cultural, el Centro Nacional de Estudios Históricos en la asesoría que marcará el

rumbo del Museo, según el Decreto 3129 del presidente Nicolás Maduro inserto en la Gaceta Oficial 41266 del 27-10-17, que, por mandato de la Ley para sancionar los crímenes, torturas, desapariciones y otras violaciones de los derechos

humanos por razones políticas en el período 1958-1998 quedo establecido en el artículo 29 de la misma.

Nos toca ahora poner nuestro grano de arena en la conformación del Museo de la Memoria Histórica de las luchas populares del pueblo venezolano, en este momento que se cierne sobre nuestra Patria la más grande amenaza imperial desde los tiempos de la invasión española, la que sabremos enfrentar con el mismo heroísmo de nuestros libertadores y de nuestros mártires caídos en la

lucha contra el terrorismo de Estado del Puntofijismo.

Camaradas combatientes revolucionarios de ayer, hoy y siempre

¡HACER LA PATRIA LIBRE O MORIR POR VENEZUELA! ¡LUCHAR HASTA VENCER!

 MUSEO DE LA MEMORIA HISTÓRICA

Humberto Vargas Medina

La Memoria Histórica

La memoria no es un mero hecho del pasado, hay que entenderla y saberla como una expresión de la lucha de clases en un momento determinado de la sociedad que, en su dialéctica, trasciende a los tiempos sirviendo de herramienta a las nuevas generaciones en la medida en que aprovecha las enseñanzas de lucha de las generaciones precedentes. Así se diferencia del solo hecho histórico, que toma la historia como algo del pasado que no se mueve, que no trasciende. Con ese criterio nos engañan en la educación escolar, nos enseñan historia, pero nos borran la memoria.  En cambio, la memoria histórica procura y exige que se haga justicia, trata de romper el cerco de la impunidad, contribuye a la sociedad para que Nunca Más se produzcan situaciones que violen los derechos humanos y se atente contra la dignidad de los pueblos. Fortalece a los afectados, dignifica y honra el haber compartido momentos de dolor y sacrificio. Así lo sentimos quienes hemos pasado por esa circunstancia.

No es casual que, el Museo de la Memoria Histórica de las luchas populares del Pueblo venezolano con sede en el Cuartel San Carlos Libre se llame así. No se llama Museo de la Historia, se llama Museo de la Memoria Histórica… porque precisamente, y eso es lo que debe animarnos, para que el Museo sea un museo con vida propia, que refleje nuestras luchas, porque está en el Cuartel San Carlos, un espacio que habla por sí solo, con sus sueños, con su firmeza, con sus posiciones irreductibles, con su historia, con los acontecimientos que se encierran allí. Por tanto, el Museo, como muchos, no puede ser contemplativo, solo para conocer el pasado, sino que, ese pasado debe servir a las luchas presentes y futuras. Hacia allá debe estar dirigido nuestro esfuerzo.

La historia de la lucha revolucionaria contra el puntofijismo nos la borraron, pero quedó en la memoria de una parte de nuestro pueblo que vivió ese proceso, y eso es lo que reivindicamos y no se puede ni debe perder. Por tal razón el Museo… tiene que ser un espacio para el rescate, reconstrucción, muestra y concientización, en base a las luchas, en su conjunto, de nuestro pueblo. Sin perder su relación con las luchas precedentes, debe hacer énfasis en las libradas en los 40 años de gobiernos puntofijistas, para que sirvan a la elevación, educación y fortalecimiento de la conciencia colectiva antiimperialista y socialista, de cambio hacia una sociedad más justa, para lo cual debe apoyarse en la participación y oralidad de los protagonistas de aquellos hechos, de los movimientos sociales, de los sectores avanzados del pueblo, de la academia, de los militares patriotas y de los intelectuales revolucionarios. Debe convertirse en una herramienta para enfrentar situaciones que como la actual, ante las arremetidas oligárquicas, imperiales y de los que desde adentro sabotean pretendiendo un nuevo sometimiento, queriéndonos llevar nuevamente a la condición de “Patio Trasero”.

Un pueblo sin Memoria es presa fácil de una nueva dominación

¡Hacer la Patria libreo morir por Venezuela!

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