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Antes que pase lo de PDVSA hay que intervenir ya al Banco de Venezuela, ¿me escucharán?

1. HAY UNA MAFIA MUY PELIGROSA FUNCIONANDO EN EL BANCO DE VENEZUELA, Y LO VIENE HACIENDO DESDE HACE VARIOS AÑOS… se multiplican las quejas, y nadie hace nada. ¿Qué se esperará, a que llegue el Fiscal Tareck William Saab y dentro de un año descubra una espantosa red de malandros que ya se habrán escapado a Miami, Madrid, Bogotá o Las Batuecas?

2. Multitud de quejas llegan a nuestro portal ENSARTAOS, sobre un modus operandi que se ha venido presentando en el BANCO DE VENEZUELA desde hace muchos años, y para el cual no hay denuncia ni queja que valga, porque nadie les para… se trata de que cuando se va a pagar en un comercio la tarjeta no pasa, pero luego uno ve que el referido monto lo debitan de nuestra cuenta. En ocasiones este abuso y delito es tan grande que queda la gente sin plata y muy jodido, pues sin dinero con qué poder comprar nada en otro lugar o ir a buscarte un efectivo a través de una descomunal cola…, entonces quedas humillado y desfalcado.

3. Tómese en cuenta que cuando esto ocurre la arrechera alcanza dimensiones sangrientas o abominables según el caso,, porque ya previamente has hecho una cola para pagar que te consume a veces varias horas, en las que has luchando por hacerte con un producto que de seguro te ha costado una bola conseguirlo en muchos lugares. Te plantas frente al mozo o a la moza que te va a cobrar, para que te diga luego de muchos intentos que el banco no responde y que al mismo tiempo llegas tú y ves que al celular te llega un mensaje diciéndote que te han debitado el monto …pero a la vez tienes que devolver el producto porque el comercio no lo ha podido cobrar. Qué vaina…

4. Quedas así descalabrado, teniendo que irte a tu casa sin medio y sin poder comprar más nada porque el maldito banco te ha secuestrado tu plata. Y si llamas al BANCO DE VENEZUELA tendrás que sufrir escuchando un motorcito muy amable con un sonsonete que te lo repetirá mil veces diciéndote que en segundo serás atendido, y allí estarás sin poder resolver nada durante horas… Seguramente tendrás que hacer otra monstruosa cola para ser atendido por una pobre funcionaria que te volverá decir que eso sólo se puede resolver por teléfono… mientras tanto tú seguirás desbancado y supremamente desolado.

5. A mi esposa (de Sant Roz) hace un año atrás le raspó este BANCO DE VENEZUELA varios millones (de los viejos) y pese a que hizo multitud de reclamos en las propias agencias del propio Banco nunca le fue repuesto su dinero. Esto es criminal e insólito, carajo!, y que se lo hagan sobre todo a gente tan necesitada de su plata …

6. ¿A quién le puede reclamar el pobre pueblo estos inmensos delitos, ante los cuales nadie pareciera condolerse? He aquí otra queja que nos llega sobre este mismo caso. Se trata de un señor que no conozco y envía esta nota a ENSARTAOS: “Muy buenas tardes Srs.(as) de Ensartaos, quiero expresarle mi gran preocupación e indignación por el mal servicio que está prestando el Banco de Venezuela. En varias oportunidades me he dirigido a un determinado comercio para realizar alguna compra, sin embargo, cuando voy a cancelar, la tarjeta de débito es rechazada, pero igual me debitan el monto en mi cuenta, luego me dirijo a una sucursal de dicho banco y me dicen tengo que esperar 48 horas hábiles para que se me haga efectivo ,en caso de que no se realice el reintegro, debo pasar una comunicación por escrito, y esperar a que los funcionarios de esa institución, se dignen atender mi solicitud”.

7. En este mes de diciembre el caos con las tarjetas de crédito fue mayúsculo. En el pueblito de Canaguá hice una cola de una hora para comprar un kilo de caraotas, dos cebollas, tres zanahorias, un poco de perejil, medio kilo de tomates, un kilo de espaguetis, un kilo de apio, un manojito de ajos, … para hacer una sopita y dos o tres comiditas de la semana, y luego de un gran forcejeo con el fulano punto el papelito indicaba que mi tarjeta del BANCO DE VENEZUELA era rechazada, y eso que allí yo tenía una platita que me llegó por el bono navideño que yo no había tocado. Pero me jodí porque tuve que devolver todos los productos con la consabida vergüenza que estos dramas producen en un pendejo como uno.

8. Después de estos traumas por los que uno pasa, le domina a uno una impotencia de terror, porque a quién carajo le vas a reclamar en unos desiertos tan apartados de todo,… ¿y además quién eres tú para reclamar algo? En los Bancos hay una red de estafermos y de robots que no saben nada de nada, y tienes que llenarte de una paciencia de santo para no lanzar una portentosa mentada de madre en medio de las multitudes que andan cabizbajas con los mismos peos en que todo andamos. Los teléfonos no funcionan en casi ningún lado. No puedes hacer transferencias porque o las líneas están colapsadas o no hay internet. El comerciante con la mayor indiferencia te exige que te largues, no puedes pedirle prestado al hijo de puta porque sabes que el tipo está gozando una bola porque eres chavistas y estás bien jodido “como te lo mereces”; nadie en el mundo te oirás porque todos andan más o menos en el mismo peo con las tarjetas. Y si das un vistazo a tu alrededor te encontrarás con un cartel que dice “El que fía no está y el que está no fía…”, y con el rabo entre las piernas coges tu tarjeta la incorporas como un gran gerente en tu desolada carterita, y te vas para tu casa,… tú sabes, sudando frío….

9. Mierda!: en el pueblito de Canaguá hay dos bancos abiertos pero sin plata desde hace tiempo, y hay que tener en cuenta que Canaguá es la capital de municipio Arzobispo Chacón el más grande del Estado Mérida. Es una vaina como para un cuento de Gabriel García Márquez… Canaguá queda a unas cinco horas de la ciudad de Mérida por busetas a través de caminos bien escabrosos y empinados, y en el pueblo casi ningún punto de banco funciona. Es increíble, pero los dos bancos, El Provincial y el Bicentenario tienen a sus empleados allí “trabajando” mirando el techo todo el día, pero no pueden hacer ninguna operación porque las máquinas se dañaron o se estropearon horriblemente las conexiones bancarias desde hace siglos…

10. Bueno, Señor, este cuento ya se ha vuelto realmente una ladilla,… pido perdón por lo reiterativo de mis clamores, y que además seré chavista hasta más allá de todos mis dolores y tormentos… Nada de Feliz Año, o sea…

 

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