Opinión Poesía 

Ana Enriqueta Terán, un talento que atinó Andrés Eloy Blanco

Dijo Andrés Eloy Blanco cuando leyó los poemas de Ana Enriqueta Terán dijo: “¡A esa la descubrí yo!”.
Ana Enriqueta se puso colorada por aquellas palabras del afamado y prestigioso poeta y crítico literario que era Andrés Eloy Blanco, bajó la cabeza y murmulló un “Gracias, usted me halaga”.

Angelimar Castro

Especial para la Revista Caracola del Centro Nacional del Libro CENAL

“¡A esa la descubrí yo!”, expresó de forma natural el escritor cumanés en 1944, cuando la joven Ana Enriqueta Terán  terminó de leer los versos Décimas Andinas, una de sus primeras obras publicadas. El pasaje se desarrolló en el Ateneo de Caracas, durante un recital en homenaje a Alberto Arvelo Torrealba. Blanco despertó las risas y aplausos de todos los presentes con su chispa.

Respecto a esa experiencia, el poeta y pintor Juan Calzadilla dijo: “nada alegra más a un poeta que conocer a otro poeta”. Durante el período gomecista, Andrés Eloy Blanco tuvo la necesidad de confinarse en la aldea andina llamada Timote; la familia Terán era antogomecista, por lo que Blanco visitaba la casa de Valera, lo que a juicio del poeta y promotor cultural Luis Alberto Angulo –en una entrevista especial para el Cenal- significaba  “un desafío al estatus eufemístico de cuidad por cárcel en el que se encontraba”.

El día que Blanco leyó los poemas de Ana Enriqueta, llamó a doña Rosa y le aseguró: “comadre, tenemos un poeta, aquí tenemos un poeta”. Terán había sido castigada en el colegio que quedaba enfrente de la casa de los Blanco, la mandaron a comer allá, y mientras se encontraba a la mesa, Blanco se quedó con una caja de galletas donde la poeta guardaba todo lo que había escrito y los empezó a leer.

“La alegría de Andrés Eloy Blanco cuando vio los poemas de aquella niña se quedó en el corazón de doña Ana como estímulo permanente; él era el poeta importante de su tiempo; así lo percibía ella, quien lo amaba desde la poesía y lo respetaba como poeta”, explicó Angulo, autor de  Fusión Poética 1972-1998 (2000), las antologías La sombra de una mano (2005) y Antología del Decir (2013), entre otras publicaciones.

La 14 edición de la Feria Internacional del Libro de Venezuela – Filven 2018 resalta la importancia de la figura de Ana Enriqueta Terán en el centenario de su nacimiento, y su vasta obra, símbolo de nostalgia, amor, sensualidad, pero especialmente una imagen del paisajismo andino.

Entre sus escritos más destacados están los poemas Casa de hablas y Piedra de habla, así como los poemas selectos de los libros Al norte de la sangre (1946), Testimonio (1954), De bosque a bosque (1970) y Libro de los oficios (1975).

Caracas, 31 de octubre de 2018 

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