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30J DERROTA POLÍTICA Y MILITAR DEL IMPERIO Y EL FASCISMO

Una impresionante masa de votantes de los municipios de El Hatillo, Baruta, Chacao y Sucre se vio obligada a ir a votar a las Mesas que instaló el CNE en El Poliedro porque los grupos terroristas les impidieron ejercer su derecho a votar mediante la coacción.

Trincheras de Ideas

30J DERROTA POLÍTICA Y MILITAR DEL IMPERIO Y EL FASCISMO

Humberto Gómez García

8.089.329 venezolanos y venezolanas (hasta el presente, faltan los votos indígenas, los votos del exterior, etc.) votaron este 30 de julio por los candidatos del pueblo a la Asamblea Nacional Constituyente. El chavismo recuperó su cifra electoral histórica, incluso fue superada la votación que le dio el triunfo electoral al camarada Nicolás Maduro el año 2013 cuando fue elegido Presidente por 7.587.579, es decir, una diferencia de 501.750 votos más.

El del domingo 30 fue un voto contra el imperialismo norteamericano, por la paz, la soberanía y la independencia de Venezuela, contra la violencia y el terrorismo de la mud y los partidos fascistas; contra la criminalidad de la oligarburguesía y el paramilitarismo mercenario colombiano incru, la quema de seres vivos, el asesinato de más de 100 venezolanos y venezolanas. Fue el odio y la rabia incontenible de un pueblo al fascismo de la ultra derecha y su incalculable maldad; fue un odio inextinguible a todo eso y a los que han mancillado la Patria, humillado y ofendido al pueblo; odio transformado en conciencia política, conciencia de nación, de pueblo, conciencia de clase, poderosa energía política  expresada a través de un voto de guerra, un voto en la contingencia, un voto contra la cayapa mundial de los poderosos contra Venezuela, su pueblo y su Presidente.

Nicolás Maduro, artífice de la Constituyente, saborea su triunfo. Aquí lo vemos, de primerito, votando el pasado 30 de julio. Él sabía que el pueblo venezolano iba a responder.
Nicolás muestra la evidencia de su voto antes de introducirlo en la urna electoral. Su rostro muestra satisfacción por la victoria anunciada. Horas después una avalancha de votos sepultará a la derecha.

Sin caer en especulaciones podemos afirmar que ese capital electoral del chavismo pudo acercarse a los añorados 10 millones de votos que le debemos al Comandante Chávez, si la acción saboteadora de la derecha fascista con su guerra civil chiquita que nos impuesieron desde hace 3 meses, de los franco tiradores, los mercenarios lanzadores de granadas y bombas molotov contra efectivos de la GNB o la PN. De no haberse impedido que miles y miles de compatriotas (o millones) votaran en sus  municipios, cercados militarmente muchas urbanizaciones por el paracomilitarismo criminal de la mud y los grupos terroristas de v(im)popular, primero(in)justicia, etc., o si miles de compatriotas hubiesen podido viajar si las líneas de autobuses no se hubiesen plegado al ilegal paro por el mercenarisnmo de sus dueños, que, cual vulgares mercenarios, se vendieron por unos dólares e impidieron los viajes a todo el país en las unidades autobuseras. De más está decir que los alcaldes, como el de Caracas, le deben retirar la concesión a esas empresas autobuseras conspiradoras.

La del domingo, no hay dudas, fue una contundente e indiscutible derrota política y también militar de la oligarquía política y financiera venezolana, del injerencista imperialismo norteamericano y de los indignos países cipayos como Colombia, México, Perú, Argentina, Brasil y otros, sumisos a los poderosos. Para que la derrota no fuera más vergonzante sacaron la carta de no reconocer los resultados de la votación del 30J, como si ellos gobernaran aquí. Ya la Cuba heroica de Fidel y Raúl probaron por décadas ese aislamiento y la Revolución Cubana logró sobrevivir. Venezuela también sobrevivirá el aislamiento de unos pocos gobiernos pro imperialistas. Tenemos el apoyo de los 120 países del Movimiento No Alineados NOAL, de todos los países caribeños, de los países del Alba.

Pero no sólo fue una derrota a las burguesías y gobiernos derechistas de América también fueron derrotadas las oligarquías europeas particularmente las de España, Suiza, Inglaterra y Alemania y las demás naciones integrantes de la llamada Comunidad Europea que públicamente solicitaron al gobierno de Maduro que suspendiera las elecciones a la Constituyente y que no apoyarían la elección de la misma.

El proceso eleccionario para la constituyente del domingo 30 de julio, como señalé, se da en el marco de lo que se llama o define como Guerra de Cuarta Generación, la combinación de la guerra irregular, la guerra mediática y psicológica, las acciones de masas en función de crear las condiciones para lo que el mercenario norteamericano Gene Sharp llamó “revoluciones de colores” y su teoría subversiva la expresa en sus libros “De la dictadura a la democracia” y “¿Cómo funciona la lucha no-violenta?”. Igualmente están los planes subversivos del Comando Sur del Ejército Norteamericano expresadas en la Operación Venezuela Freedon I y II, que se apoya en la Mud y en grupos terroristas como voluntad (im)popular y primero (in)justicia, que armaron las estrategia de los 100 días de terrorismo, con sus 121 víctimas, para impedir, con todas las formas de lucha violenta, la realización de las elecciones para la ANC.

Pero esa guerra no es de un solo actor, por lo menos en este caso no contaban los gobernantes norteamericanos, los terroristas del siete mesino de Freddy Guevara, de María Malinche Machado, de Capriles o de Julio Borges, los dirigentes colombianos enemigos de Venezuela, Uribe y Santos y su ejército mercenario de paramilitares, muchos de los cuales están actuando y asesinando venezolanos, con el pueblo venezolano. Ese actor o fuerza contraria a los mercenarios terroristas de la ultra derecha –que el 30 de julio se aplicaron a fondo y jugaron todas sus cartas militares y terroristas– que los derrotó fue el pueblo.

El bravo pueblo salió a ejercer el derecho de votar y utilizó las armas de su astucia y de su inteligencia, de sus testículos y sus ovarios, es decir, con inusitada valentía bolivariana, chavista, para vencer a los criminales que por la vía del terror, de los francotiradores, de los grupos que pusieron barricadas para impedir el paso de los votantes a los centros electorales; los que secuestraron cientos de familias bajo amenaza de asesinarlos, los encerraron con cadenas en los edificios. Todo eso y más, las columnas de hombres y mujeres del pueblo, –por supuesto con el apoyo de la GNB, del Plan República–, le pasaron por encima y en más de 8 millones de venezolanos y venezolanas lograron sufragar.

Imagen llena de heroísmo. Pobladores del Táchira, decididos a votar y a derrotar el paracomilitarismo que puso mil obstáculos, atraviesan el río Torbes. Por miles lo atravesaron… y ¡votaron! y derrotaron a los terroristas.

Allí están  las hermosas historias que se han empezado a conocer, por ejemplo miles de tachirenses atravesando a pie ríos caudalosos y escondiéndose en intrincadas montañas para llegar a los poblados donde estaban las escuelas donde debían votar. O los que de madrugada, con bajas temperaturas de 6 u 8 grados, bajo la lluvia, sorteando los grupos paramilitares, las barricadas, las zonas minadas con explosivos, lograron votar. En Táchira, Mérida, Trujillo, Lara, la zona metropolitana de Caracas (dixi Poliedro) y otros estados, esa guerra de astucia militar –en una guerra irregular, asimétrica– venciendo al irregular ejército enemigo. Por eso digo que no sólo fue una contundente y aplastante derrota política la que se le infringió a la derecha fascista, a Donal Tromp en persona, a Santos y Uribe (que nos tienen montada una guerra de baja intensidad), Rajoy, Peña Nieto, Kuczynski, Temer, Macri, sino también una derrota militar por toda la calle del medio. Como nunca salió fortalecida la unidad cívico/militar, se fortalecieron las fuerzas del pueblo y sus vanguardias políticas y sociales.

Que el imperialismo yanqui haga la lectura correcta. Esos 8 millones que votamos (que somos más si se toma en cuenta que a casi dos millones de compatriotas se les impidió votar), demostramos capacidad de lucha cívica y democrática enfrentando la adversidad de la violencia y el terrorismo y ganamos esa batalla en solo 12 horas de votación. Pero también sabremos enfrentar una invasión militar gringa o de cualquier signo y, además, no estaríamos solos, toda América está con nosotros. Ojo seños Trump, Narco Rubio, Comando Sur, CIA y todo el establecimiento norteamericano, no se vayan a equivocar. Ya Rondón con Chávez y Bolívar anda por esas calles.

Ahora todos a ejercer el soberano poder constituyente desde la calle, la tribuna, la trinchera y las unidades militares, el liceo y la universidad, la fábrica, el campo, los pueblos indígenas, las comunas y consejos comunales. A discutir las propuestas, a los que elegimos como constituyentistas, manden obedeciéndonos. Ellos son nuestros voceros, no nuestros representantes, por eso debe haber un estrecho vínculo entre la asamblea nacional constituyente y el pueblo soberano. (03/08/17) (humbertocaracola@gmail.com) (@hgcaracola)

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